El Perdedor

Marvin Ramirez

La caída de Lucifer fue un trueno en el firmamento; la pérdida de Adán, un desierto perpetuo. Pero perderte a ti, amor mío, fue quedar en la penumbra más absoluta, sin el estruendo de los cielos, solo con el peso sordo del silencio.

 

Tuve a un ángel en mis brazos. Un ser sagrado que con solo respirar me devolvía la vida, entre sus senos encontré un templo y conocí la forma más pura y profunda del amor.

 

Por la noche, el universo entero contenía el aliento. El tiempo se detenía sólo para nosotros; la luna y las estrellas bajaban sus luces para convertirse en testigos mudos de nuestra entrega. El cielo nos pertenecía.

 

Pero la ceguera de mi juventud abrió la puerta al abismo. Mientras la noche moría y antes de que el primer rayo de sol borrara la penumbra, la dicha se deslizó entre mis dedos. Mi propia inmadurez me tendió una trampa de sombras: me quedé dormido en el umbral de mi destino, ignorante del naufragio que sucedía a solo centímetros de mi rostro.

 

¿Cómo detener el viento si no sabía que estaba soplando? ¿Cómo aferrarme a tus alas si el sueño me arrebató la conciencia?

 

Te fuiste en el suspiro más frío del amanecer. Y yo, desarmado por el sueño e inerte ante mi propia ceguera, perdí la única oportunidad que el cielo me dio para salvarlo todo.

  • Autor: Loco De Amor (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 27 de agosto de 2026 a las 12:31
  • Categoría: Sin clasificar
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