Aunque sé que até con cadenas mi libertad,
y que en la sombra late mi condena,
no aspiro a encontrar la paz:
el cielo me alejará de su gloria,
y no hay redención para mi nombre.
Negro mi corazón,
aun helido,
fragua mi corazón su dolor,
donde vuelvo a llorar por ti, mi delirio,
eco de un amor que es herida y es abismo.
En mi piel hay huellas que no borraré jamás,
cicatrices que arden bajo la luna,
por ella doy mi vida entera,
aunque el precio sea la ruina y el silencio,
aunque el alba jamás me pertenezca.
En el fondo de mi pecho
anidan los cuervos de la memoria,
y cada latido es una fuga
hacia un invierno sin promesas.
No busco la luz;
me aferro a la penumbra,
a la lealtad funesta de mi sufrimiento,
a la certeza de que amar es desangrarse
y persistir,
aunque el mundo se vuelva ceniza
y el perdón no llegue nunca.
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Autor:
Crizs Matt (
Online) - Publicado: 27 de agosto de 2026 a las 11:33
- Categoría: Sin clasificar
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