VOLVER A NACER
Hoy es el primer día
del resto que me queda;
hoy presiento la alegría
andar rondando en mi puerta.
Y es que hoy volví a nacer;
descubrí nuevas praderas.
Rompí esquemas del ayer;
me olvidé de ciertas guerras.
Mas tantas veces fue el día
de un nacimiento frustrado,
que acaso otra noche fría
acabe por devorarlo.
Pero hoy es el primer día
del resto que me queda,
y presiento la alegría
andar rondando en mi puerta.
Porque acabo de indagar a mis silencios.
Porque acabo de encontrarme más allá.
Porque acabo de surcar por mares negros.
Porque acabo de nacer una vez más.
Hoy es el primer día
del resto que me queda,
aunque me trajo una vía
de irreparables secuelas.
Ya regresé esta mañana
de enterrar mi último muerto;
y de nuevo, en mi ventana,
se ha prendido un crespón negro.
He visto partos y entierros;
me dieron golpes y abrazos.
He palpado fuego y hielo;
escuché risas y llantos.
Pero es el primer día
del resto que me queda,
y presiento la alegría
andar rondando en mi puerta.
Porque acabo de llorar por lo que quiero.
Porque acabo de reír y no hay razón.
Porque acabo de perderme en el misterio.
Porque acabo de crecer en el dolor.
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Autor:
ÁNGEL MENDUIÑA IRIBARREN (
Offline) - Publicado: 1 de septiembre de 2026 a las 05:50
- Comentario del autor sobre el poema: Una mirada, en formato de canción, a la posibilidad de comenzar de nuevo y renacer, pese al dolor y la pérdida.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 26
- Usuarios favoritos de este poema: JordiCris ✍️, Tommy Duque, Jaime Correa, Gabriel Aranda, Antonio Pais, JUSTO ALDÚ, Daniel Omar Cignacco, Mauro Enrique Lopez Z., LuJITar, Salvador Santoyo Sánchez, Patricia Aznar Laffont, alicia perez hernandez, Aqua Marina, Éusoj Nidlaj, Sheilo Sanz, El desalmado, Tomi R, RIVAS JOSE

Offline)
Comentarios6
Feliz renacer y bienvenido a tu primer día de la nueva vida. Qué la pasada te sirva de camino para el NO, qué NO debo hacer, que NO debe repetir, que debo NO perder... lo demás, equivócate, aprende, crece y vive cada momento
Así lo haré. muchas gracias, JordiCris, por el comentario. un abrazo.
Y te acompañamos todos con nuestras poesías.
Un abrazo fuerte POETA.
Muchas gracias, Gabriel, por el comentario y el acompañamiento. Un abrazo.
Mi total apoyo a tu poética.
Saludos
Muchas gracias, Justo Aldú, igualmente. un abrazo.
Reír, morir y resucitar , Perderse entre misterios y aunque duela el dolor aguantar.
Ay! Poeta que sublime tu versar.
Abrazo y se me erizo la piel.
Increíble y tan profundo que me ahogo en la hondura de tus versos.
Muy agradecido por tus comentarios y por tus generosos halagos, Patricia. Me motivan para continuar. Recibe un fortísimo abrazo trasatlántico desde el País Vasco.
Un buen día para renacer. Saludos y abrazos, mi estimado poeta.
Muchas gracias por el comentario, Éuso Nidlaj. Un abrazo.
Al leer «Volver a nacer», siento que estoy ante alguien que vuelve a ilusionarse sin haber olvidado las veces que la ilusión le falló. Para mí, esa es la tensión que sostiene el poema: el deseo de empezar de nuevo y el temor de que otra «noche fría» malogre ese comienzo. La esperanza resulta creíble porque no aparece sola; trae consigo la memoria de los intentos frustrados.
Me detengo en la alegría que ronda la puerta. Todavía no ha entrado, todavía no es una certeza: apenas se presiente. Encuentro en esa imagen una forma delicada de expresar el momento en que empezamos a sentirnos disponibles para la vida, aunque aún nos cueste confiar en ella.
La repetición de «hoy es el primer día / del resto que me queda» me suena a una afirmación que necesita renovarse. Al principio anuncia una posibilidad; después de los muertos, las secuelas y el crespón negro, adquiere otro peso. Escucho las mismas palabras, pero ya atravesadas por lo que el poema ha contado. El nacimiento y el entierro conviven: comenzar no significa que haya terminado el duelo.
También percibo un ritmo de canción en los estribillos y en la insistencia de «porque acabo». Esa expresión acerca cada descubrimiento al presente, como si la voz todavía estuviera reconociendo lo que le sucede. Los contrastes —golpes y abrazos, fuego y hielo, risas y llantos— muestran una vida que no cabe en una sola emoción.
El cierre, «crecer en el dolor», no lo interpreto como una celebración del sufrimiento. Lo entiendo como el reconocimiento de un cambio que ha ocurrido a pesar de las pérdidas. Me queda, sobre todo, esa posibilidad de llorar por lo amado y volver a reír sin una razón concreta. Para mí, renacer aquí es recuperar espacio para ambas cosas
Muchas gracias, Antonio, por tan profundo y certero análisis. Y sí, el poema nació más como letra de una canción con su correspondiente estribillo. De hecho, está hecha canción, musicalizada por Suno, y ese video se acompaña al principio del poema. Un fuerte abrazo.
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