LA PROMESA DE LA ALIANZA DE MI NONA
Querida Cerafina, mi querida Nona, el 26 de enero te me fuiste, y desde aquel día, aunque pasen los años, hay un vacío que jamás se hizo pequeño, un lugar en mi alma que solamente vos llenaste.
Cuando la vida me golpea, cuando siento que estoy tocando fondo, vuelvo a visitarte en silencio, porque sé que desde algún lugar seguís dándome esa fuerza que solamente vos sabías darme.
Recuerdo aquel 26 de enero, eran las 16:30 hs, cuando pediste que entraran tus nietos porque tenías algo que decirnos.
Sin saber que esas palabras quedarían grabadas para siempre en mi corazón.
Ese día pusiste en mis manos la alianza que durante tantos años había llevado el amor de tu matrimonio.
La alianza que compartiste con el Nono, ese amor que ni siquiera la distancia de la muerte pudo borrar.
El Nono se había ido mucho antes que vos, pero su amor seguía vivo en tu corazón, intacto, eterno, verdadero, como esos amores que no terminan, aunque la vida obligue a despedirse.
Y entonces llegó el momento de decirnos adiós.
Me miraste y me dijiste:
“Paquito, usted me va a hacer una promesa. Esta alianza que le estoy entregando es la alianza de mi matrimonio. Ya llegó la hora de mi partida, pero se la regalo con una condición:
Usted, mijo, algún día se la va a dar a la mujer que realmente ame, como yo amé a su Nono.”
Nona, desde aquel instante entendí que no me estabas entregando solamente una alianza.
Me estabas entregando una historia, un amor, una parte de tu vida, y también una promesa que debía cumplir, algún día llegará ese momento.
Estaré frente a un altar, mirando a los ojos a la mujer que amo, y entre mis manos estará aquella alianza que un día vos pusiste en las mías.
Entonces voy a sentir que estás conmigo, que desde algún lugar me estás mirando, y que aquella promesa que hice de niño finalmente se está cumpliendo.
Porque no quiero solamente entregar una alianza, quiero entregar el significado que lleva dentro:
El amor que vos sentiste por el Nono, la fidelidad de una vida compartida, la esperanza de un amor verdadero y el recuerdo de una mujer que nunca dejó de enseñarme a amar.
Mi promesa sigue en pie, Nona, y cada día falta un poco menos para poder cumplirla.
Cuando llegue ese momento, cuando esa alianza vuelva a tener un lugar en un altar, voy a mirar al cielo y decirte:
“Nona, cumplí, la alianza que me diste ahora está en las manos de la mujer que amo, y en nuestro amor ñ también vive un poquito del tuyo.”
Te amo, Nona, Te extraño más de lo que las palabras pueden decir.
Y aunque ya no pueda abrazarte, cada vez que la vida me ponga de rodillas, voy a volver a vos.
Porque algunas personas se van de este mundo, pero jamás se van de nuestro corazón.
Vos te fuiste aquel 26 de enero, pero una parte de vos se quedó conmigo para siempre.
-
Autor:
Quinteros Fabian (
Online) - Publicado: 27 de agosto de 2026 a las 02:12
- Categoría: fecha-especial
- Lecturas: 2

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.