TUS NARDOS

José Antonio Artés

Vi los nardos que adornaban tu salón,

altivos, elegantes en su sencillez.

Parecían saludarme sin premura,

como llegan las viejas costumbres

que uno no sabe cuándo comenzaron

y acaba sin embargo deseando.

 

Los miré:

también las flores tienen memoria.

 

 

Aquel perfume inalcanzable

se parece a las cosas que se quedan:

una conversación que nunca termina,

una tarde que regresa

cuando menos la esperamos,

alguien que está lejos

y permanece.

 

 

Quizá por eso me gustan.

No hablan solamente de flores,

sino de quien cada año los elige,

ese pequeño ritual que vuelve,

la sencilla belleza

de saber que aún existen cosas

que deseamos repetir.

 

 

Y mientras duren,

haz de la mesa su pista de baile,

que se inclinen unos hacia otros

con el secreto

para permanecer sin detener el tiempo,

frágiles y eternos,

bailando sin prisa

mientras la luz de la tarde

se enreda en sus pétalos blancos.

 

 

Que nos recuerden, en silencio,

que también el tiempo puede ser hermoso

cuando, después de haber partido,

vuelve de nuevo a danzar.

 

 

José Antonio Artés Sánchez

  • Autor: José Antonio Artés (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 26 de agosto de 2026 a las 10:30
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 1


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