Lo que no se dijo

Lincol

 

A veces
tengo tantas cosas que contarle
pero no encuentro esa sonrisa
que muchas veces
hubiese querido que existiera:
con ese oído fino,
como del silencio,
presto a cobijarme.

Mucha veces buscaba
una mirada constante
como la de las estrellas,
sin distancias,
con el mismo lenguaje
y el mismo brillo.

Muchas veces quise
escuchar una voz;
más el silencio,
con su propia melodía,
ya lo entendía todo.


— LMML

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Comentarios2

  • JordiCris ✍️

    Siempre nos arrepentimos más de lo guardado que de lo mostrado o demostrado, el beso que no se dio, la caricia que se olvidó, la palabra amable que enmudeció, el minuto que se perdió. el adiós que se olvidó, el perdón que no perdonó..., y así al acercarnos a nuestros propios ocasos esos momentos son recordados con toda la misma intensidad que los que se quedan grabados en nuestras retinas, pero en este caso en el archivo de cuentas pendientes del subconsciente consciente. Saludos

    • Lincol

      Así es, Jordi. Muchas veces lo que más pesa no es lo que hicimos, sino aquello que dejamos para después: ese beso, ese abrazo, esa palabra que pudo cambiar un momento. Al final, las cuentas pendientes del corazón suelen quedarse con nosotros. Por eso creo que vale la pena decir, abrazar, perdonar y demostrar mientras estamos a tiempo.

      Un abrazo y gracias por compartir esta profunda reflexión.

    • Alexandra I

      Muchas veces no es tanto lo que se dice, como lo que se calla, el silencio es un recurso cuando quizas no tenemos respuesta, gracias por tu poesía Lincol, siempre un placer leerte.

      Feliz día, Alex.

      • Lincol

        Muchas gracias, Alexandra, por tus palabras y por leerme siempre con tanta sensibilidad. Tienes razón, muchas veces el silencio también habla y dice aquello que las palabras no consiguen expresar.

        Un abrazo grande y gracias por estar.



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