Ansío trazar un garabato tibio entre tus pechos,
detenerme a velar tu rosto mientras duermes,
sentir tu piel estremecida ante mi tacto,
recortar tus raíces en el aire,
cosechar la vendimia de tu boca,
encender una hoguera debajo de tu vientre,
mujer llena de sol, mi amor te pertenece,
eres la dueña de mis horas venturosas,
de todo lo que de ti he tomado a escondidas,
quiero morir amando entre tus piernas,
y desatarte un suspiro en la penumbra,
no he conocido mayor belleza que tu cuerpo
Porque en su templo habita tu ternura
-
Autor:
Carlos Gómez (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de agosto de 2026 a las 11:43
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 59
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, JUSTO ALDÚ, Santiago Alboherna, alicia perez hernandez, Tommy Duque, Éusoj Nidlaj, Llaneza, Mauro Enrique Lopez Z., El desalmado, Nelly Cevallos - Liora, Sheilo Sanz, RIVAS JOSE, racsonando, EmilianoDR

Offline)
Comentarios2
Gracias por compartirlo, mi estimado poeta. Saludos y abrazos.
Carlos, qué recorrido tan sensual haces por el cuerpo amado: desde ese garabato tibio entre los pechos hasta la vendimia de la boca, la hoguera bajo el vientre y el suspiro en la penumbra.
También hay mucha entrega en esa mujer llena de sol, dueña de las horas venturosas y de todo lo que el hablante ha ido tomando de ella a escondidas.
Y el cierre le da otra profundidad a todo lo anterior: el cuerpo aparece como templo porque en él habita la ternura. Ahí deseo y afecto quedan unidos con mucha naturalidad.
Un abrazo, Carlos.
— LIORA
Agradezco profundamente tus comentarios, me alientan a continuar escribiendo, mil gracias, un abrazo
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.