ROMANCE DEL VIAJERO Y LA MUJER

felix rizo

La noche baja despacio
por los tejados del puerto,
y una campana en la sombras
llama a rezar en silencio.

Por una calle vacía
camina un hombre ligero
con una rosa en los labios,
y una daga entre los dedos.

La luna mira hacia abajo
desde un ventanal del cielo
y el agua tiembla en la fuente
como dedos de un enfermo.

—¿Adónde vas, caminante,
con esa sombra en el pecho?
—Voy a buscar lo que amaba
hace mucho, mucho tiempo.

La calle se pierde larga

entre sitios polvorientos
y cada puerta cerrada
guarda un antiguo secreto.

De pronto canta una niña
detrás del muro de un huerto:
—No busques más lo perdido,
que ya se ha perdido el tiempo.

El caminante se queda
mirando al cielo desierto;
una gaviota olvidada
cruza despacio los cielos.

Y en la ventana más alta,
envuelta de cal y cieno,
una mujer abre su alma
para escuchar su lamento.

—¿Quién eres tú? —dice el hombre.
—La que esperabas despierto.
—¿Y por qué vienes tan tarde?
—Porque llegué con el sueño.

Se abrazan bajo la luna,
gozando de aquel momento,
mientras la noche se cierra
sobre los amantes muertos.

Y cuando cantan los gallos
canto de sangre y de fuego,
nadie encuentra por las calles
ni la mujer ni al viajero.

Sólo una rosa marchita
yace sobre el pavimento,
y dos sombras que se alejan
con los soplidos del viento.

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  • Autor: felix rizo (Online Online)
  • Publicado: 27 de octubre de 2026 a las 03:59
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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