ELLA
Ella, esa mujer de ojos negros,
esa mujer de piel de porcelana,
la que camina con serena indulgencia,
como una brisa que acaricia la mañana.
Ella, que sin saberlo me enamora,
que con su risa me devuelve la ilusión,
es la mujer que mi destino atesora,
es la dueña de este pobre corazón.
Y aunque ella nunca sepa lo que siento,
aunque mi amor se esconda en el silencio,
yo la contemplo desde lejos,
como se mira una estrella desde el cielo.
Y aunque sus labios nunca digan mi nombre,
aunque sus ojos no se encuentren con los míos,
yo seguiré queriéndola en secreto,
porque este amor nació para ser mío.
Ella...
la mujer que yo soñaba,
la que llegó sin avisar,
la que se quedó en mi alma
sin siquiera preguntar.
Ella...
mi más dulce fantasía,
mi desvelo y mi razón,
la que convierte en poesía
cada latido de mi corazón.
Ella tiene en su mirada
la tristeza de una tarde que se aleja,
y en su piel lleva guardada
la ternura que mi corazón espera.
Cuando camina, hasta las flores
parecen inclinarse a su paso,
y yo quisiera detener el tiempo
para quedarme contemplándola despacio.
Tal vez mañana,
cuando la vida nos encuentre frente a frente,
le diré cuánto la he amado
sin que ella lo sospechara nunca.
Y si me pregunta
por qué la quiero de esta manera,
le diré simplemente:
“Porque mi corazón te eligió
antes de que yo pudiera defenderme”.
Ella...
la mujer que yo soñaba,
la que llegó sin avisar,
la que se quedó en mi alma
sin siquiera preguntar.
Ella...
mi más dulce fantasía,
mi desvelo y mi razón,
la que convierte en poesía
cada latido de mi corazón.
Ella...
esa mujer de ojos negros,
esa mujer de piel de porcelana...
sin saberlo, sin quererlo,
es la dueña de mi corazón.
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Autor:
Wii (SeudĂłnimo) (
Offline) - Publicado: 25 de agosto de 2026 a las 00:01
- CategorĂa: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
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