En mis sueños siempre ha existido un hombre.
Fácil describir: alto, delgado, con una sonrisa encantadora capaz de iluminar una plaza entera y esconder mil inseguridades detrás de ella.
Un casanova de pueblo, carismático como ningún otro, de esos que hacen girar cabezas al pasar y dejan historias en cada esquina.
Pero en su mirada habita algo distinto, algo que no se encuentra en los labios que conquista: la calma de un hombre de hogar, la ternura de quien sabe quedarse.
Es el hombre que cualquier mujer querría encontrar, el deseo de muchas, pero la devoción de una sola.
Y aunque el mundo entero reclame su atención, siempre regresa a mí, como quien encuentra refugio después de recorrer todos los caminos.
Porque detrás de su encanto indomable, de su risa traviesa y su espíritu libre, hay una verdad que nadie conoce mejor que yo:
que en mis brazos descansa, que en mis ojos se pierde, y que, por más lejos que vaya, siempre termina rindiéndose al hechizo de este amor que lleva mi nombre.
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Autor:
Julia Pomares (
Online) - Publicado: 24 de agosto de 2026 a las 21:00
- Categoría: Amor
- Lecturas: 2

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