LA AUTOPSIA DEL CINISMO

Anthony Carrasquel


AVISO DE AUSENCIA DE Anthony Carrasquel
Perfil en pausa: Memoria y reconstrucción
​Hoy mis versos se visten de luto por las almas de mis paisanos y por mi herida costa de La Guaira, Venezuela. Nada volverá a ser como antes; el ayer se ha marchitado para siempre. Sin embargo, en medio de la devastación, nos queda la promesa de resurgir como el ave fénix para fundar una nueva realidad.
​Ausente por motivos de fuerza mayor. Volveré cuando la luz y la palabra sanen la tierra.
Llegaron tarde con sus cámaras y su show de porquería,
a sonreírle a la muerte con una cara de tabla que da asco;
pretendieron posar cuando el luto ya quemaba en la vía,
mientras la calle se abría en un infierno de barro y peñasco.
Llamarlos basura es lavarle la cara a la podredumbre,
hasta el perro de la esquina tiene más alma y más decencia;
ustedes son la nada, la farsa que el canal del Estado encubre,
la fría puesta en escena de una maldita e inexistente clemencia.
 
¡Vergüenza! ¡Vergüenza y una arrechera que me quema la boca!
Mientras mi gente, sangrando, con las uñas partidas en la tierra,
sacaba a sus muertos en silencio, tropezando entre la roca,
cargando el dolor a cuestas por trochas de mala muerte en la sierra.
Sin un gramo de piedad, sin que les doliera un solo hueso,
metieron la dinamita para volarle los sesos al edificio;
reventaron la piedra con ciega violencia y sin exceso,
importándoles un carajo si adentro había un cuerpo en el abismo.
¡Coño de su madre! ¡Era un ser humano de carne y de historia!
Un hombre, una mujer que merecía una cruz, una oración, un altar;
lo volvieron trizas, lo hicieron polvo entre la pena,
negándole hasta el derecho sagrado de podérsele rezar.

Borraron las huellas, reventaron la evidencia para lavarse las manos,
para tapar el negocio de su infraestructura podrida y su corrupción;
pero el polvo se asienta, la tierra escupe lo que hicieron estos tiranos
y esta arrechera no se apaga, no hay olvido para esta barbarie sin corazón.
Montaron su programa y lo llamaron "Autopsia de una mentira",
pero el único cadáver en la mesa es su propia decadencia;
jueces de pacotilla mientras el pueblo con rabia los mira
condenar el grito de la calle y limpiarle la mierda a su negligencia.

¿Cuál verdad, coño? ¿La del desgraciado que edita el video?
¿La del parásito que habla de "bots" mientras el vecino pedía una pala?
Su narrativa es una burla, un circo barato, un sucio aleteo
para tapar con un micrófono la falta de ayuda que acorrala.
¿Cuál "tercer sismo"? ¡El suelo cedió por la codicia y el robo!
No fue un maldito algoritmo el que mandó la pared al piso;
fue la mezcla sin cemento, la estafa del siglo, el descaro del bobo,
fueron ustedes los que firmaron la sentencia con permiso.
Firmaron papeles con jerga de laboratorio,
editaron el dolor de una madre para volverlo pantalla;
llamaron "ataque digital" al llanto de este purgatorio,
para salvarle el pellejo a una cúpula que ni siente ni da la batalla.

Le tienen pavor al dato, a la foto, al detalle que los desnuda,
pero la piedra no miente y el escombro grita la verdad en la cara;
el dolor de un padre desesperado no se borra, no hay duda,
por más que le pongan encima una voz en off que los ampara.
La realidad está marcada a hierro en la piel, no se borra;
no hay edición ni filtro que tape este desprecio y este abandono.
El pueblo vio la mano vacía del que gobierna y se ahorra,
vio la tardanza, la burla y la farsa asentada en su trono.

Cínica, cruel, embustera... Delcy, no serás cualquier sombra en la fosa,
serás el rostro más amargo de esta maldita condena,
la mano que apretó la mecha, la mente fría y asquerosa
que se hizo cómplice en la destrucción de mi patria y de mi gente en pena.
Decirle "humana" a esa mujer es escupirle a la palabra;
donde tenía que haber dolor, empatía y respeto,
hubo cálculo, frialdad y un show que descalabra,
pisoteando a los caídos sin guardar el más mínimo secreto.

Perdóname, lector, si este verso te quema y te rompe el oído,
si el golpe de las palabras sangra en cada renglón,
pero cuando dinamitan a tu gente y te roban el luto vivido,
la poesía no pide permiso: explota en rabia y desgarro en el corazón.
El juicio de la historia no se borra con sus sucios micrófonos,
ni el dolor de la calle se apaga con su prensa de laboratorio;
la dignidad de este pueblo sigue firme frente a estos monstruos,
y esta arrechera pura los va a seguir hasta el propio purgatorio.
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  • Autor: Poeta8017 (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 24 de agosto de 2026 a las 09:26
  • Comentario del autor sobre el poema: Este poema no nace de ninguna musa, mi hermano, nace de la arrechera pura y el dolor de ver a mi gente pasándola mal entre los escombros, sacando a sus muertos con las uñas mientras los cínicos del gobierno con su televisión del estado montaban su show. Escribir esto fue sacar la rabia del pecho, usar el verso como un puñetazo en la mesa para gritar que a los nuestros los respetan y que el duelo de un pueblo no se borra con ningún cuento barato. El pueblo se respeta es mi testimonio a pie de calle, mi desahogo y la marca de que esa barbarie no la vamos a olvidar jamás.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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