El vuelo del estornino
Cuando andará mi cuerpo
la última distancia
el último centímetro.
Me pregunto
dónde estará el niño de ayer.
Ahora que los años pasaron,
que terminó la Guerra Fría
y por sus fisuras se colaron
otras guerras, otras rebeliones.
En Zimmerstraße,
cerca del lugar
donde la sangre de Peter Fechter
se volvió memoria,
se alza un café.
Corazón vibrante
que aspiras a la piedra inerte,
dime
dónde está aquel niño
que jugaba a ser mayor.
Quiero
imaginar
que se desocupó de la muerte
y jamás conquistó lo inútil;
que esta noche escribe
un poema para nadie
desde su savia.
A veces
sueño
que escapó de las sombras,
que alzó su estornino vuelo
antes de caer la noche.
Sombra sibilante de roble,
tú que orquestas
los susurros del mundo,
llama con tus brazos
a los pájaros del día;
haz que regresen
sus cantos matutinos;
arroja a la hoguera
el silencio de los injustos
hasta volverlo centellas
que atraviesen la noche,
el día en que volvamos a casa.
Regresa en el tiempo
y tráeme el eco
de un latido
infantil
que aún pueda reconocer.
Que su pulso sostenga
lo que queda de la esperanza.
Que lleve consigo este mensaje:
canta mientras perdonas,
para no morir en mí.
Ricardo Castillo
De: Pájaro rojo (2025)
-
Autor:
Axioma (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 23 de agosto de 2026 a las 18:59
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.