Recogió los recuerdos sin manecillas de un oscuro y frío sombrio, entre sombras y cenizas que volviera a marcar alguna historia.
Nada ocurrió, cansado del intento, lo dejó descansar en el olvido, hasta que una mañana, en un momento, un destello jamás visto ha nacido.
El reloj no marca la hora incierta marcó una luz;, profunda y elocuente el sueño de un luchador que despierta, una armadura de bronce inerte, pero presente.
Un paladín que tejió con sus tiempos los hilos del destino; en su memoria, no necesito contar los años para dejar la huella de su gloria.
Fueron las arenas de su propio suelo las que hicieron el trabajo más real, dejando el sabor de un rico desvelo en el vuelo del imborrable mortal....
Pues el verdadero tic Tac va por dentro; en el pecho late la gran razón.
Hoy el presente firma la gran promesa, mientras el tiempo eterno dicta cada tic tac con su certeza, midiendo la verdad desde un trono supremo.
Aguardando la venida prometida que paraliza el mundo en su girar donde la historia rinda su propia vida y el tiempo doblegue sus arenas sin hablar.
PEDRO NOVOA PAVON.
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Autor:
Novoa (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 23 de agosto de 2026 a las 15:49
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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