Que en paz descanse mi suerte, mas no la quiero.
¡Qué felices sean mis sufrimientos y dudas, que hoy no quiero ser movido!
Solo quiero naufragar en el silencio y oscuridad del abismo tierno que acompaña mis más aventuranzas.
Hoy no pude ser uno, mas el yo de ayer sigue ahí; tiene mente, mas no cordura de este mundo.
Es liviana la culpa; mente quiebra la culpa y la convierte en mía, y hiere, mas quiero ser náufrago en soledad de una noche de luna nueva.
Donde un deseo es rezada a lucero de la mañana.
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Autor:
Kenneth Emilio Vargas Ovalle (
Offline) - Publicado: 22 de agosto de 2026 a las 01:19
- Comentario del autor sobre el poema: CUANDO OJITOS CAFÉS ESTÁ MOLESTA. A veces, el rechazo no necesita ser pronunciado para sentirse como una caída. Una mirada, un silencio o el enojo de alguien querido pueden despertar una tormenta que ocurre completamente dentro de nosotros. Este poema nace desde la disforia sensible al rechazo: ese instante en que una emoción aparentemente pequeña se transforma en culpa, aislamiento, fragmentación y deseo de naufragar en la propia mente. Porque mientras Ojitos cafés está molesta, afuera quizá solo existe un momento; pero adentro, el mundo puede convertirse en un abismo.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 34
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Tommy Duque, Mauro Enrique Lopez Z., Antonio Pais, RIVAS JOSE, Enmascaradodelapoesia

Offline)
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