Voy a ofrecer mi ausencia
como moneda de silencio,
el fin de los días será el principio
de lo imposible.
No importa vivir, solo déjame ir.
Mi ausencia iluminará el verbo,
el deseo marginado de la maldad
no podrá arremeter contra la
voluntad de quien me ignore.
Intentaré cubrir mi cuerpo con mis deseos;
no importa el color ni el dolor
de ser marginado.
Ausencia de pensamientos,
de paz incondicional,
paz inconclusa, paz llevadera.
¡Y a dónde va el dolor marginal!
De los momentos, del encanto,
la paciencia quedó desnuda,
con deseos de ver sonreír
el alma.
Sobrevivir al deseo de defender
la ingratitud es un instante desnudo
de paciencia ligado a la demencia.
No bebamos de la ingratitud.
El sol calienta el verbo,
el verso camina diseñado
y la paciencia se ha liberado.
Lázaro Vasallo
30/04/2026
Mundo Perdido
-
Autor:
Lazaro (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 21 de agosto de 2026 a las 13:58
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- En colecciones: Mundo Perdido.

Offline)
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