AVISO DE AUSENCIA DE Antonio Pais
Estimados amigos y poetas del alma:
Agradezco infinitamente a todos los que hacen posible este espacio tan fraternal y acogedor para los poetas. Vuestro apoyo, vuestros mensajes de aliento, me han ayudado día a día a seguir adelante, aunque el camino sea difícil y cueste muchísimo.
A pesar de los meses transcurridos, sigo en la misma situación, esperando poder mejorar. He buscado refugio y consuelo en muchos lugares, pero la tranquilidad y el amor parecen esquivos. Sin embargo, aquí, a vuestro lado, me siento protegido y acompañado. Siempre hay alguien que me escribe, que me ofrece una palabra de aliento.
Por eso, agradezco infinitamente este espacio y a cada uno de vosotros. Me tomaré un tiempo para recuperarme y volver con más fuerza, para poder escribir de nuevo como antes.
¡Les deseo unas excelentes fiestas junto a sus seres queridos!
Muchas gracias,
Antonio Pais
Estimados amigos y poetas del alma:
Agradezco infinitamente a todos los que hacen posible este espacio tan fraternal y acogedor para los poetas. Vuestro apoyo, vuestros mensajes de aliento, me han ayudado día a día a seguir adelante, aunque el camino sea difícil y cueste muchísimo.
A pesar de los meses transcurridos, sigo en la misma situación, esperando poder mejorar. He buscado refugio y consuelo en muchos lugares, pero la tranquilidad y el amor parecen esquivos. Sin embargo, aquí, a vuestro lado, me siento protegido y acompañado. Siempre hay alguien que me escribe, que me ofrece una palabra de aliento.
Por eso, agradezco infinitamente este espacio y a cada uno de vosotros. Me tomaré un tiempo para recuperarme y volver con más fuerza, para poder escribir de nuevo como antes.
¡Les deseo unas excelentes fiestas junto a sus seres queridos!
Muchas gracias,
Antonio Pais
La Vela
La vela flamea con llama anaranjada,
un hilo de humo se eleva hacia el cielo.
Caen sus gotas marcando desilusiones,
como un ser humano que no deja de llorar.
Así cae la cera sobre el candelabro de bronce,
oscurecido por el tiempo
—nadie lo hizo brillar—
pero permanece firme, sostiene sin rendirse
a esa vela que un día fue nuestra luz cotidiana.
Ni el candil la pudo reemplazar,
ninguna otra luz ocupó su lugar.
Esa vela que dio luz a nuestras ilusiones
sigue llorando, como si un soplo la llamara.
Su llama danza en naranja y rojo intenso.
¿Qué le queda a una vela cuando llega al final?
Solo suspiros. Se inclina su centro…
y se apaga, igual que se apaga la vida.
Autor: Antonio Pais._
La Paz, Dpto: San Javier._ Córdoba, 🇦🇷Argentina🇵🇹
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Autor:
Tommy (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 21 de agosto de 2026 a las 13:06
- Categoría: Triste
- Lecturas: 1
- En colecciones: Sin Rencor,Pero con Memoria.

Offline)
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