¿Dónde se esconde el ruido?
ese masticar de víboras,
que rumiando van
algunos hermanos.
Infectada la herida
que no permiten
cicatrizar termine.
Cuántos hermanos
van masticando espinas,
veneno en las lagrimas,
que acumulan en un vaso
Diario toman un trago
con la esperanza
de que muera su hermano.
No imaginan ellos,
que van muriendo
al tomar su propio veneno.
No respetar la voluntad
de un difunto, es causa
de odio y rencor entre hermanos.
¡Triste realidad!
Se repite la historia siempre
Caín contra Abel
Rómulo contra Remo
Los hijos de Edipo también
¡se mataron por el poder!
¡por el poder!
¿Poder!
poder...
©️
Salvador Santoyo Sánchez
21/08/2026
-
Autor:
Salvador Santoyo Sánchez (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 21 de agosto de 2026 a las 12:09
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 64
- Usuarios favoritos de este poema: JordiCris ✍️, Antonio_cuello, FRANCISCO CARRILLO, Martha patricia B, noasubin, Mª Pilar Luna Calvo, crisantemo, Antonio Pais, Gabriel Aranda, Éusoj Nidlaj, Lualpri, LOURDES TARRATS, El desalmado, alicia perez hernandez, Ricardo Castillo, Alexandra I, Mauro Enrique Lopez Z., Llaneza, Nelly Cevallos - Liora, Santiago Alboherna, Raúl Macías, Hernán J. Moreyra, Henry Alejandro Morales, ElidethAbreu, El Hombre de la Rosa, LuJITar, Jaime Correa, rosi12, racsonando, Patricia Aznar Laffont, Jorge Moncada, Mallito...viento de amor, JoseAn100, Javier Julián Enríquez, Rafael Escobar
- En colecciones: REFLEXIÓN.

Offline)
Comentarios16
Un poema intenso y cargado de simbolismo, que transforma el odio entre hermanos en una reflexión sobre la autodestrucción. Las imágenes del veneno, las víboras y las espinas tienen mucha fuerza, y el cierre con Caín, Abel, Rómulo, Remo y Edipo le da una dimensión universal. Un texto doloroso, directo y con una clara resonancia trágica.
Gracias por tu presencia y por tu comentario.
Recibe saludos cordiales, poeta Daniel Omar Cignacco
Odio fraternal, historia de la humanidad desgraciadamente. Tremenda exposición en su estructura y en las potentes imágenes. Y el cierre histórico mitológico es perfecto. ,
Agradezco tu valiosa presencia en este espacio, y ese certero comentario.
Saludos poeta amigo JordiCris 👍
Qué poema tan potente, Salvador. Has capturado con una claridad que duele esa triste realidad que se repite a lo largo de la historia: el odio entre hermanos, el veneno que se bebe cada día, la espina que se mastica sin darse cuenta de que es uno mismo quien muere poco a poco. La imagen del ruido como masticar de víboras, la herida que no cicatriza, el vaso lleno de veneno y lágrimas... todo ello habla directamente al alma y nos recuerda el precio terrible del poder y el rencor. Es un texto que invita a reflexionar, a mirar ese ruido que se esconde en el corazón humano y a evitar que la historia se repita una vez más. Gracias por escribirlo con tanta valentía y verdad. Un abrazo fraterno.
Gracias por ese excelente análisis,
Saludos poeta amigo Noa
Esto me suena a reparto de herencia entre hermanos mal avenidos. Es un trauma familiar que puede durar una vida, que todo vaya bien...
Exactamente, eso pasa con las herencias.
Gracias por comentar y estar presente.
Recibe saludos cordiales, estimada poeta
Ma. Pilar Luna Calvo
Un origen...el Arco.
Destinos equivocados que se anulan...las flechas.
Arco queda anulado y desencajado.
Gracias por tu POESÍA.
Un abrazo.
Muchas gracias, certeras tus palabras dando en la diana.
Saludos poeta Gabriel
Tan real y doloroso, el celo y el odio.
Que nadie mastique espinas ojalá.
Un gusto leerte .
agradecido con tu presencia y comentario.
Saludos poeta Karencita
O quizás uno posee un mal incomprensible. Saludos y abrazos, mi querido amigo poeta.
Claro, hay mucha razón en tu expresión.
Saludos poeta Marco Montana
Querido Salvador, compañero de caminos literarios.
Al leer tu poema, con precisión, sentí que detrás de sus palabras hay algo más profundo que una denuncia contra el rencor entre hermanos. Hay una herida. Y quizá por eso el poema tiene esa insistencia, ese volver una y otra vez sobre el veneno, la mordedura, la sangre, la muerte. No siento que estés hablando de un odio abstracto; siento que estás intentando comprender cómo puede llegar a crecer tanto la hostilidad entre personas que alguna vez compartieron la misma casa, la misma sangre, una historia que debió unirlas.
Me queda resonando especialmente esa pregunta del comienzo: "¿Dónde se esconde el ruido?". Porque el verdadero ruido de tu poema no parece estar en las palabras que se dicen, sino en aquello que se rumia en silencio. Ese "masticar de víboras" tiene algo profundamente perturbador: el rencor como un acto repetido, casi cotidiano, que termina alimentándose a sí mismo.
Y hay una idea que me parece especialmente dolorosa y lúcida: "Diario toman un trago / con la esperanza / de que muera su hermano". El poema alcanza ahí una verdad terrible: quien conserva el odio como alimento cree estar preparando la destrucción del otro, sin advertir que cada día también está incorporando su propia ruina. El veneno termina siendo inseparable de quien lo guarda.
Me parece importante, además, que tu poema no se quede solamente en la experiencia personal. Cuando aparecen Caín y Abel, Rómulo y Remo, y los hijos de Edipo, la herida familiar adquiere una dimensión casi ancestral. Como si nos dijeras que esta tragedia no comenzó con nosotros y, sin embargo, seguimos repitiéndola. Cambian los nombres, cambian las circunstancias, cambian las formas de disputar el poder, pero permanece esa antigua incapacidad humana para aceptar que el otro pueda existir sin convertirse en enemigo.
Y ese "¡por el poder!" que repites al final me parece significativo precisamente por su exceso. Ya no suena como una explicación, sino como una revelación amarga: cuánto sufrimiento puede llegar a justificarse cuando el poder, la voluntad, la herencia o el orgullo ocupan el lugar del vínculo.
Pero lo que más me llega de tu poema es que, aun cuando hablas desde el dolor y desde una evidente indignación, hay algo en él que parece pedir que la herida termine de una vez. "La herida / que no permiten / cicatrizar" me parece una imagen especialmente humana porque señala algo que sabemos, pero que a veces necesitamos padecer para comprender: hay heridas que sobreviven no solamente porque fueron infligidas, sino porque alguien insiste en mantenerlas abiertas.
Por eso no leo tu poema como un simple reproche. Lo leo como el lamento de alguien que todavía cree que debería ser posible otra manera de relacionarnos. Y quizá ahí está su parte más triste: en que para denunciar el odio todavía haya que hablar desde el amor herido.
Te confieso que terminé el poema pensando menos en Caín, Abel, Rómulo, Remo o Edipo que en los seres humanos concretos que hay detrás de esas historias. En los hermanos que dejan de reconocerse. En las familias donde una herencia, una voluntad, una vieja ofensa o una disputa de poder termina pesando más que tantos años compartidos. Y eso es lo que hace que tu poema duela: porque sabemos que no pertenece solamente al mito ni a la historia. Sigue ocurriendo.
Hay en estos versos una tristeza muy grande, Salvador. Se siente. Y creo que escribirla ya es, de alguna manera, negarse a aceptar que el odio tenga la última palabra.
Gracias por compartir algo tan íntimo y tan doloroso. Hay poemas que nacen de la imaginación, y hay otros que parecen nacer de una necesidad más profunda: la de poner palabras allí donde la vida dejó una herida. El tuyo, para mí, Salvador, pertenece a estos últimos.
Desde mi isla, Salvador, te regalo un abrazo grande, con mucho, mucho amor y respeto por lo que hay detrás de estos versos. Porque a veces escribir también es una manera de decir: esto me duele, todavía me duele, pero no quiero que el dolor se convierta en veneno, porque:
POETAS SOMOS...mas aun en el dolor...
Me conforta saber que tu análisis, es certero. Eso también es bálsamo que cura heridas.
La historia de la humanidad, regresa en este circulo que es la tierra, por ser redonda todo
todo va y regresa, Necesitamos una tierra plana, donde el abismo y el vacío sean el castigo
de los que infringen la ley de la armonía y convivencia entre los humanos.
Muchas gracias por estar y comentar, admirada poeta amiga LOURDES TARRATS
LAS LETRAS SON PENSAMIENTO... entre odio y rencor...
El odio es mal que crece en la sociedad en todas direcciones, como un cáncer, sea por posesiones, por poder, envidia, cuando nace, crece y ya no tiene límites, tal cual plasmas en tus versos, gracias por compartir, siempre un pacer leerte.
Feliz tarde, Alex
Muchas gracias por ese magnífico comentario.
Recibe saludos cordiales poeta amiga Alejandra
Odio entre hermanos desde un principio de la vida tu poema tiene mucha fuerza reflexiva mi Salvador , saludos
Muchas gracias por tu presencia.
Saludos poeta amiga mi Violeta
Salvador, tu poema aborda con mucha fuerza esa herida que puede abrirse entre hermanos cuando el rencor termina ocupándolo todo. La imagen del veneno acumulado en un vaso me parece muy certera, porque muestra cómo quien desea dañar al otro acaba también consumiéndose por dentro.
El recorrido hacia Caín y Abel, Rómulo y Remo y los hijos de Edipo amplía muy bien el conflicto y deja ver que esa lucha por el poder y la posesión atraviesa historias, familias y épocas.
Un texto duro, directo y con una reflexión muy clara sobre las consecuencias del odio entre quienes comparten la misma sangre.
Un abrazo grande, Salvador.
— LIORA
Muchas gracias por comentar de esa manera tan clara.
Saludos cordiales poeta amiga -LIORA
el poder, a veces, es como una droga
Sabia respuesta.
Recibe saludos amigo Santiago,
estamos en espera de tus versos.
En espera de leerte.👍
DR. B DIA, gracias x tenerme en cuenta, sinceramnt, gracias.
Le comento q ya publique semana pasada, Poema se llama MI SONIDO. Hablo un poco de lo difícil q a veces se nos hace escribir.
Cordial abrazo Dr. SALVADOR SANTOYO SANCHEZ, y gracias x esta amistad de letras, q a veces suele ser más reconfortante q la amistad del lugar donde vivimos ...
Gracias iré a leerlo.
Tienes razón en lo que mencionas.
Saludos cordiales
Querido Dr. Salvador, a veces nos preguntamos si esos hermanos nacieron del mismo vientre que nosotros o de los otros hermanos.
La historia es testigo de odio y muertes entre la misma sangra.
Es un poema que lleva a una tremenda verdad, duele pero es cierta.
Un fuerte abrazo.
Tienes razón, a pesar de ser de la misma sangre; pareciese que en medio germinó el mal.
Saludos estimada poeta amiga Ellie
Hermosamente bellas tus geniales estrofas estimado poeta y amigo Mexicano Salvador
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Gracias por comentar.
Saludos estimado amigo Hombre de la Rosa.
Excelente, excelente.
Letras que se ovacionan.
Salva, es profundo y maravilloso.
Muchas gracias amiga poeta.
Saludos con afecto fraterno, estimada
Patricia Aznar Laffont
Un conflicto entre hermanos alimentado por odio, rencor y deseos de venganza, donde el veneno que se lanza al otro termina destruyendo a quien lo guarda. Una reflexión sobre cómo la lucha por el poder repite eternamente la tragedia de Caín y Abel.
Buen domingo, aquí las 07:43
Gracias amigo.
Feliz domingo 👍🏼
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