Ojos de luz
con sabor a mañana,
son cristal que relumbra
como perla y rubí.
Melodías de abril
entre las hojas de otoño,
y un retoño de sonrisas
ha brotado en mí.
Como un sueño
que vive en la voz de los poetas,
pero muere entre las sábanas,
de un mar sin fin.
¿Quién eres tú,
luciérnaga encendida?
Tus alas vibran
con una promesa de vida.
En tus pupilas
hay tesoros escondidos,
aguardando.
¿Qué será ahora
del paladín de armadura de plata?
Una saeta ha atravesado
sus tobillos descubiertos.
El lamento de su pecho
ha despertado a los buitres,
y vaga sin rumbo
en el desierto del silencio.
La luna ha ido a esconderse,
turbada,
pues un nuevo lucero
le ha robado su hermosura.
Un remanso de paz
ha aparecido entre las sombras,
pero vedado esta el camino
a los vasallos de la duda.
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Autor:
R.Jurado (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 21 de agosto de 2026 a las 08:22
- Comentario del autor sobre el poema: Un poema de hace tiempo. Aún conservo la cicatriz de una luciérnaga desconocida
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
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