Hola, mí amorcito mío.
Estoy aquí pensando mucho en ti y preguntándome qué es esto tan loco o tan profundo que me está pasando contigo. Porque cada día siento que te amo más y, al mismo tiempo, me siento inmensamente feliz de sentirme correspondido.
No sabes lo que provocas en mí cuando veo tus ojitos, cuando sonríes de esa manera que me derrite, cuando simplemente me miras y me dices “mi amorcito mío”. Hay momentos en los que quisiera que pudieras meterte por un instante dentro de mí, solamente para que sintieras exactamente lo que yo siento cuando te miro.
Y a veces me pregunto qué es esto tan fuerte que siento por ti. Si estoy demasiado enamorado, si me acostumbré demasiado a tenerte en mi vida, si es todo lo que vivimos juntos, nuestra intimidad, la libertad que siento contigo o esa manera tuya de hacerme sentir amado y deseado sin encerrarme ni limitarme.
Y creo que finalmente no necesito encontrar una explicación.
Tal vez simplemente eres tú.
Tú, con todo lo que eres. La mujer que amo, la que deseo, la que extraño, la que me da tranquilidad y al mismo tiempo me vuelve loco. La mujer con la que puedo sentirme libre y, aun teniendo esa libertad, lo que más quiero es seguir eligiéndote.
Eso es lo que más me sorprende de nosotros: que no necesito sentirme amarrado para querer quedarme.
No sé si a ti también te pasa, mi amorcito mío, pero últimamente siento que ya no solamente te amo…
siento que cada día me enamoro un poquito más de ti.
JFAS 20-08-2026
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Autor:
JFAS (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 20 de agosto de 2026 a las 18:05
- Categoría: Amor
- Lecturas: 19
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, JUSTO ALDÚ, Gabriel Hernán Albornoz, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z., Aqua Marina, Salvador Santoyo Sánchez, Nelly Cevallos - Liora, El desalmado

Offline)
Comentarios1
Hermoso y sublime poema querido poeta, lleno de ternura y dulzura. Me encantó. Dice todo lo que un ser dichoso puede decir en su estado de enamoramiento sin ataduras, gozando de la plenitud en la compañía del ser amado.
Saludos desde San Francisco, Argentina.
Muchas gracias, querido poeta, por tan generosas palabras y por encontrar en mis versos la esencia de ese amor que se queda por elección y no por ataduras. Un abrazo fraterno hasta San Francisco, Argentina.
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