Mi infancia, ¡Uy, qué miedo!
Qué manera de sufrir
sí se me caía un diente
me lo quería pegar de nuevo ahí.
El Ratoncito Pérez ¡Qué miedo!
¡Qué no se acercara a mí cama!
¿Y los tres Reyes Magos?
Qué dejaran el regalo en la entrada.
Caperucita y el lobo,
también me hacían temblar;
y, si mi madre me vestía de rojo,
al campo no quería ir a pasear.
Entre ratones, reyes y lobos,
¡qué infancia tan peculiar!
Ahora me río de todo;
pero entonces solo quería escapar
¡Ay, madre mía! Al final te salí
demasiado normal.
@TuñyBarcala.
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