Bajo el relente azul de la madrugada,
a la sombra plateada de un ciprés,
dejo el puñal que no sangra,
el amor de este panal de hulla y yeso saturado de estrés, .
Un tranvía de lata cruza las venas del mapa,
mientras campanas de bronce muerden el viento,
más, a esa voz que entre sombras y grietas me ahoga,
le canto en el borde del mismo silencio.
¡Ay, amor de ciudad, llanto de cal y cemento!
tormenta sin lluvia, jazmín sin arena,
tus ojos me clavan dos agujas frías,
tu boca me cierra la puerta más negra.
Me voy a la sierra, a la espalda la luna,
a buscar un galope de verde y olivo,
porque en este enjambre de prisa y comuna,
si sigo a tu vera, jamás te soñaré vivo.
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Autor:
Leoness (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 19 de agosto de 2026 a las 15:39
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
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