Lo cierto es que para el amor
tendré que esconderme
siempre detrás de un muro,
como si me escondiera
de un mal sueño
atroz... pero...
¿De qué me sirve huir
si la tengo adentro?
Entonces,
¿tendré que arrancarme
las venas?
La sapienza,
la belleza de las
palabras
(sobre todo en la poesía),
los cantares de los mares,
los salmos, las bibliotecas...
¿qué son más que el amor
manifestándose
de todas las maneras?
Estar contigo o no estar:
igual el cántaro se quiebra
sobre la fuente
y en la cumbre se levanta
la voz del ave,
y ya los amantes han cerrado
las ventanas...
Pero la sombra los delata,
con sus ganas de amor,
con sus ganas de deseos,
ganas y un poco de ansias.
Ansias de oírte,
deseos de ti,
desespero de tocarte,
de experimentar el amor y
sus grandes mitologías,
y esa magia casi
poco creíble.
Pero no pasaré jamás
por aquella esquina donde
queda la habitación 24,
para que no me veas arder
de deseos de ser,
de estar, ni de decir tu nombre...
que tanto me duele decirlo.
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Autor:
Alex Pantoja (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 19 de agosto de 2026 a las 14:35
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
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