Era un lloroso atardecer invernal
las nubes celosas parecían discutir
rayos y centellas se cruzaban por doquier
el mundo estaba revuelto en orfandad.
Algo dentro de mí se insolentó
como presagiando mi derrota
un relámpago mi corazón alertó
el miedo y la nostalgia me invadió
Y llegaste tú como un feroz tornado
sentí que la ternura de mi silencio
y las caricias de mi soledad
salían en atropellada despedida.
Desde entonces mi alma extraviada
te busca por los vericuetos pasionales
añorando tus volcánicas caricias
en la humedad de mis sueños.
Desde entonces aprendí a buscarte
en mis sueños olvidado
en los rincones de mi soledad
en el grito de mi pasado
Tú no estás, pero caminas conmigo
no te escucho, pero el viento me habla de ti
no te veo, pero tu rostro ilumina mi andar
no te siento, pero abrazas mi soledad.
Lima, 19 de agosto del 2026
DERECHOS RESERVADOS DE AUTOR
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Autor:
JAVIER SOLIS (
Online) - Publicado: 19 de agosto de 2026 a las 13:41
- Categoría: Sin clasificar
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