ENCUENTRO

sergio vaca

 

Las calles grises nos veían pasar,

separados por ríos de gente y de invierno,

esperando en esquinas que no eran las nuestras,

mientras el tiempo gastaba los techos de la ciudad.

 

No nos llamábamos, ni hacíamos falta,

el destino no entiende de mapas ni de horas,

era una música sorda que andaba en el aire,

un presentimiento oculto debajo de las hojas secas.

 

Tú mirabas los escalones bajo la lluvia,

yo contaba los pasos sobre el asfalto frío,

ambos perdiéndonos en las mismas sombras,

sabiendo que el encuentro era un pacto invisible.

 

Qué dulce la espera sin prisa,

saber que estás cerca y no poder tocarte,

dejar que la tarde dibuje un atardecer

con la certeza de que el azar nos vigila.

 

Y cuando los ojos por fin se cruzaron,

se apagaron los ruidos del mundo de golpe,

no hubo palabras, solo un frío que se iba,

el peso del tiempo que al fin descansaba.

 

Andábamos sin buscarnos, perdiéndonos tanto,

con esa melancólica fe del que espera la noche,

sabiendo que toda la ausencia pasada

era solo el prólogo para este café compartido.

  • Autor: Sergio Vaca (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 19 de agosto de 2026 a las 08:42
  • Comentario del autor sobre el poema: Dulce encuentro de dos almas perdidas que se encuentran.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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