PERSPECTIVA DE MARLEYDA SOTO

JUSTO ALDÚ

PERSPECTIVA DE MARLEYDA SOTO, LA ACTRIZ QUE INTERPRETA A ÚRSULA IGUARÁN EN CIEN AÑOS DE SOLEDAD

Hay personajes que se interpretan y otros que, de alguna manera, terminan interpretando al actor. Úrsula Iguarán pertenece a esa segunda categoría. Para Marleyda Soto, darle rostro, voz y cuerpo a la matriarca de los Buendía en Cien años de soledad, la serie de Netflix, significó enfrentarse no solo a uno de los personajes fundamentales de la literatura latinoamericana, sino también a una mujer que parece cargar sobre sus hombros el destino entero de una familia.

Netflix confió a Soto la Úrsula adulta, mientras Susana Morales asumió la versión joven del personaje. El relevo no es un simple recurso narrativo: marca el tránsito de una mujer que comienza acompañando a José Arcadio Buendía en la fundación de Macondo y termina convertida en testigo de su esplendor, sus guerras, sus pasiones y su inevitable ruina.

Soto ha contado que uno de los grandes desafíos fue experimentar la soledad de Úrsula mientras la familia iba desapareciendo. Lo que ocurría en la ficción terminó adquiriendo una extraña resonancia durante el rodaje: los personajes abandonaban el set a medida que sus historias concluían, y los compañeros de reparto también se marchaban. En algún momento, la actriz comprendió que estaba viviendo, desde otro lugar, la misma sensación de pérdida que atravesaba su personaje.

Ahí puede encontrarse una de las claves de su interpretación.

Úrsula no es una mujer que simplemente envejece. Es una mujer a la que el tiempo le va quitando personas, certezas y fuerzas, pero nunca termina de quitarle la voluntad. Marleyda Soto ha señalado que Úrsula representa a esa mujer latinoamericana capaz de sacar adelante a su familia pese a las adversidades. Esa lectura evita convertirla en una figura puramente literaria y la devuelve a un territorio reconocible: el de tantas mujeres que han sostenido una casa mientras alrededor se desmoronaban los hombres, las instituciones y hasta las paredes.

En la pantalla, Soto parece entender que la autoridad de Úrsula no necesita estridencias. Su poder nace de la permanencia. Ella está allí cuando llegan los hijos, cuando parten, cuando regresan transformados; está frente a las guerras y frente a los muertos; está cuando Macondo todavía es una promesa y cuando comienza a parecerse a una ruina.

Por eso su mirada resulta más importante que cualquier discurso. La actriz debe dejar que el rostro cuente aquello que el guion no necesita explicar. Una mujer que ha visto demasiado no necesita levantar la voz para anunciar una tragedia.

La interpretación adquiere una dimensión todavía más profunda cuando se recuerda que García Márquez construyó a Úrsula como una especie de columna vertebral de la saga. El personaje sobrevive a la repetición de los nombres, a los errores de los descendientes y a esa misteriosa maquinaria del destino que parece condenar a los Buendía a vivir sin aprender del pasado.

Marleyda Soto entra entonces en el universo de Macondo con una responsabilidad peculiar: no representar a una mujer extraordinaria, sino hacer creíble a una mujer que, en medio de lo extraordinario, continúa ocupándose de lo cotidiano.

Y acaso allí reside la verdadera grandeza de Úrsula.

Mientras Macondo inventa fantasmas, guerras, alquimias y prodigios, ella se ocupa de la casa.

Mientras los hombres persiguen la gloria, ella recoge los pedazos.

Mientras el tiempo borra los nombres, ella intenta conservar la memoria.

Soto no interpreta solamente a la matriarca de los Buendía. Interpreta a la mujer que permanece cuando todos los demás se han ido. Y en una historia construida alrededor de la soledad, esa permanencia adquiere una dimensión casi heroica.

Al final, Úrsula parece comprender lo que los Buendía tardan un siglo en descubrir: que una familia puede sobrevivir a casi todo, menos al olvido.

Marleyda Soto le presta su rostro a esa memoria. Y mientras ella permanece en la pantalla, Macondo todavía respira.

 

**Este artículo parte de una entrevista televisada con Marleyda Soto, intérprete de Úrsula Iguarán en Cien años de soledad, y de sus reflexiones sobre el desafío de habitar la voz, el cuerpo y la memoria de uno de los personajes esenciales de la obra de Gabriel García Márquez llevada a la pantalla en Netflix.

 

JUSTO ALDÚ © derechos reservados 2026

  • Autor: JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 19 de agosto de 2026 a las 01:08
  • Comentario del autor sobre el poema: Como todos saben -supongo- Llevo años estudiando la obra de Gabriel García Márquez y plasmo en mi libro del 2022 TRAS LA MÁGICA NARRATIVA DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ Y OTROS ENSAYOS el análisis de gran parte de su obra cumbre: CIEN AÑOS DE SOLEDAD. Soto nació en Vijes , Valle del Cauca , 1977 y creció en el distrito de Aguablanca , Cali. A los 13 años, recibió una beca para estudiar actuación en el Instituto Departamental de Bellas Artes .Posteriormente se graduó en artes dramáticas por la Universidad del Valle. Ella fue la "matriarca" de la legendaria novela.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1
  • En colecciones: ARTÍCULOS.


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