Rimas de la lujuria

Juan Roldan

Es la sed que derriba la cordura,
un destello de fiebre en la mirada,
que al dejar la conciencia devorada,
convierte esclava la humana criatura.
Esa culpa que pasa tan oscura
va sembrando ceniza en la memoria,
como una breve y efímera victoria
que confunde el deseo con amor,
entregando la vida a tal furor
que destruye la paz y toda gloria.

 

Es sombra que disfraza la ternura,
un ansia que devora lo que toca,
la sed constante de una extraña boca
que corre al precipicio con premura.
Se quiebra la virtud en la locura
de un lazo hecho de carne y de gemido,
un nudo que se aprieta sin sentido
y borra la frontera de la mente,
dejando tras el roce de su diente
hueco del abrazo desvanecido.

 

Fuego sordo que quema los sentidos,
ansia loca que ciega la razón,
que encarcela la humilde voluntad
y desborda los cuerpos atrevidos.
Son los santuarios del alma destruidos
por un soplo de carne y de pecado,
un abismo de engaño disfrazado
que promete delicias y placeres,
condenando a los hombres y mujeres
a vivir en un lazo encadenado.

 

Arde el cuerpo en un fuego clandestino,
un impulso voraz que no razona,
esclavo de la piel que te aprisiona
y tuerce la cordura del destino.
Se pierde en el capricho del camino,
buscando el eco de un placer violento,
un ciego y transitorio movimiento
que enciende la mirada y la desborda,
dejando el alma desarmada y sorda,
esclava de la prisa y del momento.

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  • Autor: Juan Roldan (Online Online)
  • Publicado: 17 de agosto de 2026 a las 06:13
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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