Para comunicarnos con los dioses,
teníamos que conocer poses;
para comunicarnos con los Grandes,
no podríamos hacer reproches.
Aunque nos advirtieran sobre ella,
Yharnam, la madre de las estrellas;
se casó con un Grande poderoso,
uno receloso, un ser odioso.
Uno que, con su única y vieja sangre,
maldijo las humanas calles acres;
con un olor de despiadadas bestias,
ahora los cazadores, con molestias,
Se encargan ellos de los males
que asolan estas tierras infernales;
como una pesadilla sin final,
todo conocimiento arcano es un mal.
Autor: Samuel Fuentes
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Autor:
El buho escritor (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 16 de agosto de 2026 a las 18:07
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 46
- Usuarios favoritos de este poema: migreriana, Antonio Pais, Gabriel Hernán Albornoz, Mauro Enrique Lopez Z., racsonando, Nelly Cevallos - Liora

Offline)
Comentarios2
Conocimiento arcano, que diáfano que profano, el elixir de la vida, que digo yo, si busco más eterno el pensamiento como arraigo de una flor, si confundiece el rayo matutino con el rayo de la luna, u dest llo nadamás. Buenas letras un saludo.
Gran poema sale con letras de tu inspiración amigo Angel.
Abrazo desde San Francisco, Argentina.
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