A dos pasos del infierno

Carlos Andrey Vargas Araya



¡Ódiame! Si tu alma así lo quiere,
como se odia la sombra del pantano,
como el viento maldice al árbol seco
cuando le arranca el último verano.

¡Destrúyeme!. Que caigan sobre mi pecho
las piedras del rencor y del olvido;
que ya mi  cielo se deshace
como un lirio marchito y abatido.

Madrugué con la aurora entre los ojos,
buscando el primer oro de la mañana;
mas no hallé la caricia de los soles,
ni la paz que florece en la montaña.

Y tú, sin detener tu paso breve,
sin preguntar siquiera por mi suerte,
me empujaste a los bordes del abismo
donde conversa el desconsuelo con la muerte.

Y mientras la tarde agoniza lenta
sobre los montes grises del dolor,
  esta vez que me arrojaste
a dos pasos del infierno, sin amor.

No por el golpe mismo estoy vencido,
ni por la amarga espina de tu acción;
sino porque no pensaste un solo instante
si quedaba aún vida en mi corazón.

 

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Comentarios2

  • JordiCris ✍️

    Pensaba encontrar por el título n poema maldito como Verlaine, Baudelaire, Bukowski o Poe (por poner mis favoritos ) y me encuentro esta preciosa alegoría del amor/desamor. ¡Tranquilo! Creo que en el infierno no se está tan mal ;D Enhorabuena poeta

  • Marius

    Mi amigo se me pasó por la mente lo siguiente:

    Ódiame por piedad yo te lo pido
    Ódiame sin medida ni clemencia
    Odio quiero más que indiferencia
    Porque el rencor hiere menos que el olvido

    Si tú me odias quedaré yo convencido
    De que me amaste mujer con insistencia
    Pero ten presente de acuerdo a la experiencia
    Que tan sólo se odia lo querido

    Qué vale más yo humilde y tú orgullosa
    O vale más tu débil hermosura
    Piensa que en el fondo de la fosa
    Llevaremos la misma vestidura


    Escrita por: Rafael Otero López.
    ================================

    Saludos



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