El espejo claro devuelve únicamente la máscara,
el contorno de carne sujeto al tiempo y la ceniza.
Pero el cristal negro deshace la vanidad de la forma,
y obliga al observador a mirar su vacuidad intacta.
¿Qué ves cuando la luz deja de sostener tu figura?
¿Tu propia certeza o la inmensidad del origen?
En la oscuridad del azogue no hay engaño:
solo la verdad desnuda de quien ha dejado de fingir.
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Autor:
Dario Daniel Lugo (
Online) - Publicado: 16 de agosto de 2026 a las 02:50
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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