Puede que no sepa dónde,
ni cuando, se deshizo el laberinto
que encerraba al reo entre sus muros.
Puede que solo fuera un sino
o solo un pensamiento
abriendo la llaga,
hurgando la herida.
Puede que no sea yo,
no lo fui.
Me fui sin volver la vista.
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Autor:
Joan Vivancos (
Offline) - Publicado: 16 de agosto de 2026 a las 02:15
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 52
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Nelly Cevallos - Liora, JordiCris ✍️, Mauro Enrique Lopez Z., JUSTO ALDÚ, ElidethAbreu, Gabriel Aranda, Mª Pilar Luna Calvo, racsonando, Sheilo Sanz, JoseAn100, RIVAS JOSE

Offline)
Comentarios2
Hola, Joan.
Me gustó ese tránsito desde el laberinto y la herida hasta ese «Puede que no sea yo, no lo fui». Hay algo muy fuerte en dejar atrás aquello que alguna vez nos encerró sin necesitar siquiera precisar cuándo ocurrió la ruptura.
Y el final, «Me fui sin volver la vista», cierra con una decisión limpia: después de tanta duda, el último movimiento ya no duda.
Un abrazo, poeta.
— LIORA
Al dejar algo atrás, en el tránsito, es necesario no volver la vista. Aunque duela.
Un abrazo.
Todos tenemos nuestro laberinto.Un abrazo Joan.
Sin duda. Un abrazo Gabriel.
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