En la atemporalidad

José de Jesús Camacho Medina

Hoy mi padre cumple 11 meses de su partida física. ¡Se le extraña mucho, mucho! Las palabras que escribí hace algunos meses siguen resonando en mí:

 

“Las nubes de este cielo siguen preguntando por ti; en sus formas caprichosas intentan darte forma, pero no les alcanza”.

 

Hoy convertí en pintura la fotografía que le tomé un día antes de partir, precisamente cuando nos pidió un café. Y, tras una meditación profunda, tengo la sensación de que quizá mi padre sabía que la muerte caminaba a unos pasos de él. Sin embargo, decidió hacer algo profundamente humano: disfrutar de un café.

 

Comprendí que la muerte puede anunciar su llegada, pero no puede decidir cómo vivimos nuestros últimos momentos.

 

Mi padre eligió seguir siendo él hasta el final.

 

Es verdad que mi padre no venció a la muerte -nadie vence a la muerte- . Pero logró algo igualmente extraordinario: impidió que ella dictara el significado de su último día.

 

En lugar de convertirse únicamente en un enfermo que esperaba el final, siguió siendo un hombre capaz de desear, elegir y disfrutar su bebida favorita. Así que eso me hace concluir que, mientras un ser humano conserva esa libertad, la muerte todavía no tiene la última palabra.

 

Descansa en paz, jefe.

 

Te amo en la atemporalidad.

 

- JJ Cam

  • Autor: Astronauta (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 15 de agosto de 2026 a las 16:52
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.