Toro bravo orgulloso de su estampa.
Erguido y sereno observa despacio
el entorno donde avisa el contrario.
Los cuernos firmes en el cielo clavan.
El pelo negro brilla al mediodía
cuando la noche en su cuerpo reluce.
Incitado por el mozo el toro muge
y el torvo silencio se hace armonía.
¿No veis esta magnífica figura,
este portento de la naturaleza,
que no estaría si fiesta no hubiera
y ofrece su muerte en lucha segura?.
La muerte dará sentido a su vida
si por el campo muestra su bravura.
La historia castellana se apresura
a estimar y ejercer la valentía.
Lo dice Chesterton con tanto ingenio:
donde al animal adoración se ofrece
sacrificio humano se favorece.
No será el caso del castellano recio.
-
Autor:
Juan Iscar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de agosto de 2026 a las 05:27
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 20
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Mª Pilar Luna Calvo, JUSTO ALDÚ, Mauro Enrique Lopez Z., Martha patricia B, Nelly Cevallos - Liora, Emilia🦋, El desalmado, Daniel Omar Cignacco, El Hombre de la Rosa
- En colecciones: Atardecer.

Offline)
Comentarios1
Bueno, no muy amante a la tauromaquia, pero entiendo que tiene sus seguidores. Buenos versos
Gracias Justo. Lo que está fuera de toda duda es que la raza de toros bravos existe porque existe la tauromaquia. Se esté, o no, de acuerdo con esta tradición.
Si claro, entiendo que es una tradición. Lo mío son las letras. Buenos versos.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.