Hoy me encontré conmigo en una fotografía vieja y no me reconocí del todo.
Ese hombre tenía otra camisa, otro cabello, otra manera de mirar.
El cabello un poco más largo, sin los hilos grises que hoy me acompañan y tantas otras cosas que ya no están.
Pero había algo en sus ojos que todavía reconozco, y quise decirle que no se preocupara, que algunas cosas iban a salir mal, que otras iban a salir mejor de lo que imaginaba.
Quise advertirle que algunas personas se irían sin despedirse. Y que otras llegarían cuando ya no las estaba esperando.
Pero no dije nada.
¿Qué sentido tenía?.
Él todavía tenía que equivocarse, perder, enamorarse, volver a empezar y descubrir por sí mismo que crecer no significa dejar de tener miedo.
Guardé la fotografía y después seguí con mi día, pero entendí que quizá uno no deja atrás a las personas que fue.
Las va llevando consigo, aunque cambie la camisa, el cabello, o tal vez la manera de mirar.
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Rafael Blanco López
Derechos reservados
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Autor:
Luis Rafael (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 14 de agosto de 2026 a las 09:12
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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