Soy un cuerpo de argamasa,
una silueta en plastilina,
vivo pendiente de ojalases,
soy la suerte que adolece.
Cuando sueño no me veo,
siempre soy reflejo,
figura ausente
engaño de la luz.
Tengo un corazón llano,
proclive a inundaciones,
late en días extraños,
horas que sucumben.
Si me pienso, me olvido,
soy un anagrama
el sentido que cambia de sentido,
el alfabeto en construcción.
Un enigma, un acertijo,
un trapo raído que prevalece,
aferrado a la púa,
rezando al viento,
otra vez que no acontece.
Al fin me comprendo,
pero es tarde ya:
mi libro de imaginar perdió una hoja,
¿habrá sido ese
mi final?
¿o acaso fue esa hoja
la que me inventará?
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Autor:
Espantapájaros (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 13 de agosto de 2026 a las 10:33
- Comentario del autor sobre el poema: Un texto de aliento surreal y filosófico, donde la voz poética se concibe como cuerpo frágil, reflejo ausente y enigma persistente.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco
- En colecciones: Existenciales y filosóficos.

Offline)
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