Tesoro

Roma.

Sí, yo te atesoro.

Te robas mi sueño, me visitas en mi mente cada dos por tres. Qué más quisiera yo.

El privilegio que tengo no quiero que se escape de mis manos.

Siempre dije que tenía el deseo de vivir con vos la cotidianidad y la anhelaba. Nunca la idealicé, pero salió tal cual la pensaba.

Hoy me siento una niña cumpliendo un sueño. Qué afortunada

Mi tesoro más grande sos vos, rulo.



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