**~Novela: La Sorpresa~**

**~EMYZAG~**

Novela Corta: La Sorpresa 

Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez

Seudónimo: EMYZAG

Comenzada: 3 - (5) (7-11) de agosto de 2026…

Publicada: 11 de agosto de 2026…

Terminada: 11 de agosto de 2026…

Editada: 11 de agosto de 2026…

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7040 Palabras 10 Páginas  



~ * ~Sinopsis:

~ * ~Es la fiesta de soltera de Ana Violeta y se casa con Roberto de la Rosa y sus mejores amigas Adela y Rosa planean una sopresa para Ana Violeta, pero, la sorpresa no se da como se espera sino como algo inesperado e inusual…sino que de la caja de sorpresas sale desnudo el futuro marido de Ana Violeta… y Ana Violeta decide no casarse con él… sólo las cajas se confunden de fiesta de solteros...





Roberto de la Rosa le propone matrimonio a Ana Violeta y ella tan contenta acepta el compromiso cuando él se arrodilló a pedir en santo matrimonio en una noche impetuosa, fabulosa, con las estrellas brillando y la luz de luna nácar resplandeciendo en toda la fría noche. Roberto de la Rosa es un “hippie” y no Ana Violeta, pero, se aman incondicionalmente con el corazón tan enamorado y el corazón prendido de emoción cuando así se aman. Roberto de la Rosa quedó encendido de amor por el amor de Ana Violeta cuando la conoció en un viernes del mes de mayo cuando el curtido sol quedó en su piel cuando ella como dependienta de una tienda de enseres eléctricos pudo conocer al amor de su vida. Ana Violeta feliz junto a su labor conoce a Roberto de la Rosa y desde esa fecha se conocen tanto hasta que en una noche del mes de mayo del año siguiente le propone matrimonio a Ana Violeta y ella lo acepta y que sus vidas prometen un sagrado enlace. Ana Violeta ama a Roberto de la Rosa con un amor pasional, vehemente y muy cálido, pero, en la vida sopesa una sola cosa y es que del amor vienen dolor, amargura y rutina y eso no lo comprende Ana Violeta ni Roberto de la Rosa cuando aún son tan jóvenes. Ana Violeta ama apasionadamente, calurosamente y con una paz envidiable cuando en el trance de la verdad se aman y ese es el punto exquisito de un todo sin premeditar más ni menos que el amor los llevó al compromiso del matrimonio. Roberto de la Rosa es un “hippie”, y Ana Violeta es una chica normal, no es que ser “hippie”, es ser anormal cuando es sólo una moda, ilusión o transición. Roberto de la Rosa sólo desea casarse con la chica que él ama sin consecuencia, ausencia y con la más estricta presencia y con el único amor que posee en el solo corazón amando como a nadie a Ana Violeta. Ana Violeta les cuenta todos los pormenores del compromiso entre ella y Roberto de la Rosa a sus dos mejores amigas desde la infancia a Adela y Rosa, las chicas envidiablemente celosas y con mucha envidia van y celebran la buena nueva de que su mejor amiga Ana Violeta se casará con el “hippie” y jovenzuelo Roberto de la Rosa. Las mejores amigas de Ana Violeta tanto Adela y Rosa enfrascan la sola idea de inventar y celebrar una sorpresa a Ana Violeta para la fiesta de soltera antes de unir su vida en santo matrimonio con el “hippie” Roberto de la Rosa. Adela y Rosa fraguan en numen inventivo y es la gran sorpresa de fiesta de soltera para Ana Violeta. Mientras que Adela y Rosa preparan la sorpresa de la fiesta de soltera Ana Violeta es la mujer más feliz de todo el mundo. Adela y Rosa van imaginando, pensando y con un numen inventivo van formando y tramando una sola sorpresa de fiesta de soltera para Ana Violeta. Mientras que Adela y Rosa pensando solo en una aventura y en una gran sorpresa para Ana Violeta el día de fiesta de soltera se ven en la encrucijada de inventar, pensar e imaginar en la fiesta de soltera para la joven que apenas se casará en santo matrimonio con el joven de nombre y el “hippie” Roberto de la Rosa. La vida es como es, y la soltería quizás es un hastío o una rutina como si estuviera casado con un enlace matrimonial. Ana Violeta se aferra a la idea de ser una soltera amante de la vida, de los pájaros y del buen vestir, pero, hasta que un día sábado cuando se celebra su fiesta de soltera hasta ahí llega todo cuando ocurre el peor de los momentos y del mal percance. Roberto de la Rosa esta muy enamorado de Ana Violeta, pero, en el ocaso y en la vida se debate en una ira sorpresa cuando ocurre en demasiado vil e irremediable instante cuando ella junto a sus mejores amigas prepara un matrimonio. Ana Violeta se debate en una sola soledad en una noche de impetuosa tempestad cuando en el ocaso se fue el sol y llegó la fría noche. Ana Violeta sólo piensa en esa fría noche llena de lluvia, mortal tempestad y ruin tormento en qué hará cuando se case con Roberto de la Rosa porque ella no es vírgen. Ana Violeta sólo indaga en la única y sola forma de salir del intransigente mal momento como un terrible y cruel mal momento, pero, que llegará algún día o el alguna noche. 

 

Ana Violeta quedó como el mal recuerdo y con el débil e intransigente cruel recuerdo. Ella dice que es sólo un pequeño momento, pero, sangrar es de valientes y de vírgenes, pero, ella no es virgen. Ana Violeta queda con la única espinita en su corazón y es que ella no es virgen, pero, eso a quién le importa, porque si sangra o no en la noche de bodas qué importará después y si es él infiel o no como la única espera de ese gran momento. Ana Violeta quedó apesadumbrada, solitaria y en una sola amarga soledad cuando sólo pensó que el gran momento quedará sin mancha de sangre que le otorgue la vida una prueba de su virginidad. La tempestad y la lluvia en frenesí quedó atrás cuando en el cruel momento ella pensó sólo en el juego del amor y que se halla preparando un enlace nupcial con Roberto de la Rosa que después ella verá cómo se las arregla en la noche de bodas. Ana Violeta desea un gran y excelente matrimonio cuando haya matrimonio entre ella y Roberto de la Rosa. Roberto de la Rosa hace lo mismo si lo más que desea es casarse con ésa mujer de nombre Ana Violeta. Roberto de la Rosa le expresa a sus amigos que habrá boda y que se casará con la única mujer que ama. Los amigos de Roberto de la Rosa también preparan una fiesta de soltero al igual que las amigas de Ana Violeta tanto Adela y Rosa. La sorpresa de Adela y Rosa para la fiesta de soltera de Ana Violeta es una gran fiesta con un “stripper”, y la gran sorpresa para Roberto de la Rosa es un “striptease” de una mujer desnuda y exótica. La razón por la que las direcciones se intercambian cuando de la caja de sorpresa sale el hombre “hippie” de nombre Roberto de la Rosa y la caja de la mujer desnuda va hacia otra fiesta. Roberto de la Rosa sale de la caja en la fiesta de soltera de la muchacha Ana Violeta y no en su propia fiesta de soltero. La sorpresa más inesperada es cuando Ana Violeta ve y observa desnudo a Roberto de la Rosa en una caja con un gran lazo y forrada en papel de regalo. La fiesta de soltera se llevó a cabo en la residencia de Adela y la fiesta de soltero en la residencia del mejor amigo de Roberto de la Rosa. Mientras que el sábado no llega es el día miércoles exactamente tres días antes de que se ventile la fiesta de solteros de ambos jóvenes y qué casualidad que escogen la misma fecha para celebrar la fiesta de solteros de cada uno. La fiesta de soltera de Ana Violeta se espera a que lleguen como veinticinco invitadas entre todas sus amigas y familiares. Ana Violeta se prepara para su fiesta de soltera sin saber cuándo será si es una fiesta sorpresa cuando sus mejores amigas Adela y Rosa preparan el festejo para la próxima que se va a casar. La vida comienza en un abrir y cerrar de ojos cuando en el mundo se interpone en el desierto mágico por un sólo mal reflejo y es que alguien les desea mal o juega una sola broma a los dos jóvenes que desean casarse y unir sus vidas en bien y en santo enlace matrimonial. La vida juega un punto intermedio cuando en el alma y en el corazón se da una sola fuerza en esperanza cuando se desea casar la joven Ana Violeta con Roberto de la Rosa. La vida comenzó a bifurcar, interpretar, transigir, y a debatir una sola espera de esperar por el sábado cuando se celebra la fiesta de solteros para ambos jóvenes. Son exactamente tres días después del miércoles para laborar en la única preparación de la fiesta de solteros de ambos jóvenes. Es día miércoles y es un día muy soleado y muy lleno de vida si extremadamente quedó como delirio o como el desenfreno de ver al cielo de majestuoso porvenir. El día es un día extremadamente lleno de alegría, sol y felicidad cuando en la alborada nace el crepúsculo y con el sol lleno de vida. Si, posiblemente todo será como la fuerza en esperanza y en locura extrema cuando llegue ese día de la fiesta de solteros entre ambos jóvenes.

 

La sorpresa irrumpe en un solo mal desierto cuando ocurre lo que transcurre y discurre la vida quedando desértica la mala situación entre ambos jóvenes. La sorpresa de Ana Violeta y de Roberto de la Rosa es una única noche cuando las cajas se intercambian y él sale de la caja de sorpresa que era para él salir hacia su propia fiesta, pero, no, no, sale en la caja que fue destinada para la fiesta de soltera de Ana Violeta cuando alguien manipula la dirección en que cada caja saldría en cada fiesta de solteros. La vida de Ana Violeta cambió totalmente cuando Roberto de la Rosa la comprometió en santo matrimonio cuando en una noche impetuosa, fabulosa, con las estrellas brillando y la luz de nácar de luna resplandeciendo en toda la fría noche le propuso matrimonio a la chica. Ana Violeta quedó espantada y con un brillo resplandeciente entre sus ojos de color negro cuando Roberto de la Rosa comprometió a la chica en un enlace matrimonial que se espera que perdure toda la vida. La noche se vistió de luz nácar de luna resplandeciente cuando a Ana Violeta se compromete la vida, el amor y más que eso el hombre que le gusta, ama y encanta. Ana Violeta quedó con el suspiro y con un sólo respiro en el alma y más en el corazón cuando en el aire socavó muy dentro de su piel como rozando en el corazón una sola buena idea y es poder casarse con el hombre de su vida y de nombre Roberto de la Rosa. La vida de la chica llamada Ana Violeta irrumpe en un sólo destino y en un frío mal desenlace cuando se aferra a la vida, amor y encanto en poder casarse bien como toda señorita, y cuando se nombró lo de señorita ella recordó que no es vírgen y que cómo cubrirá su mala esencia y débil deshonra y todo en una noche de bodas. Ella no quiso más pensar en el dilema o en el problema sin poder resolver con solución el problema de su virginidad. Mientras que ella se dedica a esperar a ver si sus mejores amigas Adela y Rosa le regalan la fiesta de soltera que tanto ella espera de ellas. La sorpresa irrumpe en un solo mal deseo y con una sorpresa tan inesperada que sopesa en el alma y más en el corazón una sola mala convicción. Ana Violeta en el alma y más en el solo corazón no se detiene el fuerte latido que comienza a diferir que tendrá una fiesta de soltera y que es sorpresa para ella. Ana Violeta quiere y desea lo que más irrumpe en el silencio una sola razón que empieza con tan sólo pensar e imaginar y con un numen inventivo fraguar lo que más desea esconder a su propia virginidad en una noche de bodas con Roberto de la Rosa. La sorpresa irrumpe en un sólo mal convenio y en una insensata dejadez en el alma y más en el corazón. La sorpresa deja un mal sabor cuando sólo se siente como un mal deseo en querer la sorpresa que existe en la caja de sorpresa que hay en la fiesta de soltera destinada para Ana Violeta. Sólo faltan tres días para la fiesta de soltera de Ana Violeta y de Roberto de la Rosa, pero, sólo falta un deseo, un amor y la gran sorpresa en caja de sorpresa y que va dirigida hacia cada fiesta de soltero, pero, muy equivocadamente y erróneamente. La vida de Ana Violeta quedó muy derretida, desolada, y en una mala y amarga soledad y tan extraña como la sola desolación cuando vio quién estaba desnudo en la caja de sorpresa y que estaba destinada para la fiesta de soltera de ella. Adela y Rosa en tres días preparan todo y toda la fiesta de soltera para la chica cuando se comprometió en santo matrimonio con el joven Roberto de la Rosa. La sorpresa irrumpe en un sólo destino fuerte y de gran percance cuando las cajas equivocadas van hacia el destino incorrecto de cada fiesta de solteros para Ana Violeta y Roberto de la Rosa. Ana Violeta y Roberto de la Rosa van hacia un sólo buen destino y es poder casarse como Dios manda.

 

Ana Violeta y el “hippie” de nombre Roberto de la Rosa concuerdan la fecha para casarse de acuerdo a la fecha predestinada y disponible por la iglesia con el padre, hotel para la recepción y demás promenor para realizar la fiesta concordando la fecha destinada para el gran suceso para casarse Ana Violeta y Roberto de la Rosa. Ana Violeta y Roberto de la Rosa se casan en un mes cuando la fiesta de solteros está predestinada a celebrarse en tres días, sí, el sábado siguiente. El sábado siguiente está predestinado para la celebración de las fiestas de solteros de cada uno de los solteros, cuando en el alma y más en el corazón ellos se aman como nadie jamás en la vida. Ana Violeta y Roberto de la Rosa han logrado enaltecer la vil forma de creer en el amor a pesar de que el instante está por transcurrir lo peor con las cajas equivocadas para cada fiesta de solteros tanto para Ana Violeta y Roberto de la Rosa. Ana Violeta cree que en el instante y en el percance se abrió el recelo del amor y de la pasión inalterada en que el amor va por cuesta arriba, pero, se olvidó que ella ya no es vírgen. La vida para Ana Violeta quedó floreciendo como la gran pasión que hoy ahoga la vez aquella en querer abrir el deseo de amar, otra vez, como lo olvidó con su primera experiencia amorosa que la dejó marcada para siempre y sin ser vírgen. La vida para Ana Violeta quedó como el silencio y como el debate en quedar en el embate de creer que la manera de amar es por pura casualidad en la sola vida. Mientras que Roberto de la Rosa logró hacer desaparecer la vida, el amor y la insistencia de la pasión sólo dejó caer en el suelo rosas y todo para Ana Violeta. Si Roberto de la Rosa quedó como el alma y más como el amor entristecido de amar, querer a la pasión y tener la forma de querer amar a la chica. Si Ana Violeta quedó como el dolor de cabeza cuando no quiso ser más ni menos que la virginidad que perdió por culpa de un hombre que la abandonó después de haber amado a flor de piel en la habitación a expensas del calor del sol. Ana Violeta volvió a pensar que su desdicha de mujer no enloquece al hombre por los ojos y a ése hombre lo enloqueció con demasiada premura y ansiedad cuando en el embate de una sola ansiedad y pasión quedó como el instante en querer amar más y sin un jamás inerte, inmóvil y al desnudo. Ana Violeta quedó como el dolor inconsecuente, intransigente y con una mala decisión en querer amar sin ser vírgen y la chica, ¿qué hará? La chica de ojos negros quedó como una fuerza, espera y esperanza de creer sólo en el amor a cuestas de la pasión inerte, inmóvil y desnudando el sólo corazón sin poder esperar a que el destino fuera la fuerza, la espera y la esperanza de creer en el alma dispuesta y tan disponible en amar sin ser vírgen. La chica de ojos negros es como la esencia, pasión y la inercia en el inmóvil corazón que desnuda el alma y más en el corazón inerte cuando Ana Violeta quedó con la sola sorpresa de una caja equivocada en trance de quedar en la fiesta de soltera errónea. Roberto de la Rosa quedó siendo el verdadero hombre en una sola relación cuando logró llegar a saber de la pura, ingenua e impoluta verdad. Roberto de la Rosa logró llegar en una noche impetuosa, pero, muy resplandeciente de luz de nácar de luna sólo pensó que la virginidad es como el silencio, la impoluta verdad y la ingenua ansiedad por amar y ser amado. Roberto de la Rosa sólo pensó e imaginó que su recién esposa no sería virgen y ¿qué hará el hombre? en ese cruel y vil momento cuando el momento estará lleno de amor, pasión, vehemencia y placer, pero, ¿qué hacer en ese momento? si dejar a la niña en su casa o quedar con ella hasta que Dios quiera porque si la ama el amor es para siempre. El “hippie” Roberto de la Rosa sólo pensó e imaginó eso en ese momento de silencio cuando se halla solo en su hogar.

 

Mientras que Ana Violeta cree que no la dejará nunca y que el silencio o el deseo de amar y ser amada le viene a la cabeza sólo pensando o imaginando qué hará ella cuando llegue ese vil y cruel momento cuando Roberto de la Rosa le penetre a ella y pueda saber que ella no es vírgen. Ana Violeta en su primera relación perdió todo y hasta el joven la abandonó siendo vírgen. Ana Violeta sólo desea amar y ser amada en el lecho de amor cuando Roberto de la Rosa ame a Ana Violeta como a nadie y como nunca jamás. Ana Violeta va insegura hacia un destino artificial, irreal y superficial cuando su virginidad será lo más importante para Roberto de la Rosa sin importar que quizás a él no le importa su pureza de mujer. Sólo quedan tres días para la fiesta de soltero de ambos jóvenes cuando las cajas de sorpresa que llevan a un “stripper” a la fiesta de Ana Violeta en la caja sale Roberto de la Rosa desnudo porque él así llegaría a su fiesta de soltero, pero, equivocadamente se intercalan erróneamente las cajas de sorpresa. La caja de sorpresa donde está Roberto de la Rosa alguien con mala intención cambia erróneamente la dirección hacia donde se dirige la caja. La fiesta de solteros se ve excelente, amena y animadamente por gente que conoce a la futura novia llamada Ana Violeta y más por las mejores amigas de ella que son Adela y Rosa. La fiesta de soltero de ambos jóvenes se ve claramente y evidentemente muy fiestera, feliz y alegre hasta que por casualidad de la vida llega la caja equivocadamente a la dirección incorrecta cuando en el suburbio quedó atrapado, atado y sin bifurcar la contienda de una caja que se supone que irá a un lugar que era para la fiesta de soltero de Roberto de la Rosa. Ana Violeta es una joven delicada, de excelencia, casta y muy venerada entre sus mejores amigas, pero, alguien por error o por malicia inserta en las cajas la dirección incorrecta. La fiesta de soltero se da en tres días exactos para poder hacer, realizar y evidenciar las cosas exactas, pero, algo sucede o alguien se interpone para dar la dirección incorrecta en las cajas. Ana Violeta es la joven dulce, comedida, impasible, exacta y muy clara, pero, en el ademán incierto no tolera ni soporta una decepción cuando mira y observa cuando en esa caja abre en su fiesta de soltera una caja donde iba haber un “stripper”, pero, ése “stripper” es Roberto de la Rosa y desnudo. Si se supone que en la caja donde va Roberto de la Rosa será una mujer exótica, pero, los planes cambian cuando llevan misteriosamente y sorpresivamente a Roberto de la Rosa a la fiesta de soltera que lleva la dirección incorrecta. La vida de Roberto de la Rosa cambia drásticamente cuando llega a la fiesta de soltera de Ana Violeta y él sin percatarse que está llegando a la fiesta equivocada donde hay mujeres a tutiplén porque en vez de él era un “stripper” que llegará en esa caja, pero, por errores de la vida quién llega es él. Roberto de la Rosa desea hacer de su fiesta de soltero una alegría, felicidad y fabulosa noche, pero, la vida juega un juego mortal cuando llega él y desnudo a la fiesta de soltera de Ana Violeta en una caja de sorpresas y con un lazo y en papel de regalo. Roberto de la Rosa no piensa ni se imagina que llegará muy pronto esa noche de fiesta de soltero hacia su propio destino, pero, no piensa que esa caja de sorpresa va hacia un destino diferente y que quizás interceda para arruinar y no poder casarse con la joven Ana Violeta y todo porque ella lo ve desnudo en una caja de sorpresa. Ana Violeta cree que es una broma, pero, es la pura realidad que la embarga y que observa desde un punto de vista extraño cuando ella abre la caja y él dice… ¡sorpresa! Roberto de la Rosa sale como si nada desde esa caja de sorpresa que fue destinada y premeditada hacia esa dirección llevando en su interior a un hombre desnudo en vez de a un “stripper” para una fiesta de soltera. 

 

Sólo faltan tres días para concurrir a esa fiesta de solteros para ambos jóvenes cuando se llevará a cabo el mismo día con la suspicacia y la peripecia de unos amigos que desean lo mejor para cada uno de ellos. La vida atormenta, bifurca y enternece cuando se petrifica una fiesta de soltero, en la cual, se tergiversa la dirección incorrecta. Ana Violeta cree que es un “stripper”, pero, quien sale es el futuro novio de Ana Violeta. Roberto de la Rosa queda patidifuso, estupefacto, anonadado cuando quien tiene de frente es a Ana Violeta su futura esposa y él desnudo y sin ropa queda maltrecho, abatido, compungido y muy sorpresivo. La vida para ambos jóvenes juega un juego mortal dejando inerte e inmóvil al solo corazón. La vida marca trayecto desesperado cuando en el afán se equivoca dejando erróneamente a una dirección en una caja de sorpresas llevando en su interior a un hombre desnudo, la cual, era la broma para la fiesta de solteros de Roberto de la Rosa. La broma era que Roberto de la Rosa sale desnudo de la caja de sorpresa para sorpresivamente dejar anonadados a todos los presentes hombres en la fiesta de soltero y que él no se llevara la sorpresa sino ellos. La vida juega inmortalmente un juego y es que erróneamente se intercambian las direcciones de las cajas de sorpresas. La esencia, la virtud y la compasión se van de la vida de Ana Violeta cuando no tiene consuelo en la amarga soledad cuando observó a Roberto de la Rosa salir de aquella caja y desnudo. La vida para Ana Violeta quedó a la intemperie, en la más amarga soledad y en la desolación inconclusa sin poder aguantar ni soportar la realidad cuando Roberto de la Rosa salió desnudo de la caja de sorpresa dejando el corazón y el latir de Ana Violeta inerte, inmóvil, indeseado. Ana Violeta quedó asombrada, inerte y muy débil de creer lo que observó de frente a ella teniendo a un hombre completamente desnudo en una caja de sorpresa. Ana Violeta sólo quiso ser fuerte, pero, ver todo aquello y teniendo a un hombre desnudo de frente a ella era demasiado. Ana Violeta quedó como lo más frío de todo, sí, como una nieve sobre la piel, mientras que el anhelo o el deseo se convirtió en un dolor de cabeza si Ana Violeta vio a aquél hombre desnudo, por el cual, se atormenta y bifurca la vida cuando la vida se siente como un solo mal inconveniente de un mal anhelo. Ana Violeta quedó como el frío de la desventura inestable de creer en el trance directo en saber que el deseo es tan débil como la vida sin deseos y Roberto de la Rosa sólo tuvo una ignominia ingrata, insolvente y muy insípida en el rostro como cara con un yo no fui, cuando salió de la caja de sorpresas cuando en el mundo sin extrañar el desnudo se desnudó en la caja y así salió como una gran ¡sorpresa! Ana Violeta es la chica más joven en dar la aventura de ser la chica más jovenzuela como el instinto suave y delicado en ser como la primera mujer que ve a un hombre desnudo en una caja para sorpresa con un lazo y en papel de regalo, pero, con una dirección incorrecta que data erróneamente cuando se intercalan las cajas y una y la otra van en dirección incorrecta. Roberto de la Rosa irrumpe en el deseo bailando como un “stripper”, cuando Ana Violeta abrió a la caja de sorpresa y salió el hombre desnudo y sin ropa cuando bailó un bailecito muy cadencioso, pero, cuando observó que la mujer que tenía de frente no era una mujer exótica de ésas que bailan al desnudo y vio que era Ana Violeta quedó anonadado, estupefacto y muy desierto. Roberto de la Rosa quedó muy extrañado, confundido y muy impulsivo, cuando vio la cara de Ana Violeta de frente a él y él desnudo en esa caja de sorpresa con un lazo y en papel de regalo. Faltan tres días para llevarse acabo ésta gran sorpresa si para ella era la gran fiesta de solteros con las cajas de sorpresas inversas llevando en el interior el error más grande de la historia.

 

Ana Violeta y Roberto de la Rosa se aman consecuentemente, pero, el amor llega hasta donde se lo permite el amor. Ana Violeta y Roberto de la Rosa quedan sorprendidos cuando en el albergue del corazón se tiene la imprudencia de salir desnudo de una caja de sorpresa cuando el tiempo cae de sorpresa en sorpresa cuando ocurrió el transcurso de un sólo mal tiempo en que las cajas fueron cambiadas por malicia o por error de algún inepto. Ana Violeta y Roberto de la Rosa sólo faltan tres días para celebrar la fiesta de solteros de cada uno en sus respectivas direcciones, pero, algo falla y es un grave gravísimo error. Ana Violeta y Roberto de la Rosa caen en una red de amigos cuando realizan la broma, pero, la broma salió muy cruel cuando la boda es cancelada y para siempre por mandatos de Ana Violeta por tan sólo observar a su futuro marido desnudo en una caja de sorpresas para una fiesta de solteros. La vida comenzó a bifurcar, dejar al amor hacer lo que más quería y abandonar al amor en tiempos perfectos para casarse. Ana Violeta y Roberto de la Rosa quedó como el revolú de quedar como una sola sorpresa que fue un grave gravísimo error. Si la vida irrumpió en un silencio autónomo en caer rienda suelta hacia un sólo destino fugaz y audaz, pero, fue ávido el mal momento de creer en el trance directo y tan perfecto como el haber salido desnudo de una caja de sorpresas para fiestas de solteros y sin ropa alguna que cubra su ignominia. Ana Violeta y Roberto de la Rosa quedan como el deseo burocrático en quedar desnudos de vez en cuando con la vergüenza de cada uno en sus mentes, ojos y pensamientos. Sólo faltan tres días para conmemorar la fiesta de solteros de Ana Violeta y Roberto de la Rosa y que cada caja vaya a cada dirección correcta para que cuando se diga de frente a la caja ¡sorpresa! no hay contraposición alguna de creer en el combate de caer sin sentido hacia la forma incorrecta y se vea desnudo a Roberto de la Rosa. El futuro no se cambia sino que sucede porque transcurre y transcurre porque sucede. La vida de Ana Violeta y Roberto de la Rosa, quedó muy claro en que el deseo y poder observar a ése hombre al desnudo quedó como el silencio autómata de creer en el desierto frío. Todo fue posiblemente indeleble e infructuoso como el deseo de ver al cielo lleno de fantasía, irrealidad y superficialidad si todo fue como el desastre de creer en el silencio, pero, el ruido fue un total convenio sin premeditar la fuerza en la sola esperanza. Roberto de la Rosa y Ana Violeta quedan como la fuerza, pero, la espera inesperada quedó autómata de creer en el silencio total cuando ella observa a ése hombre desnudo y de frente a ella. Ana Violeta y Roberto de la Rosa quedan adheridos, idólatras y mezquinos a una sola desnudez cuando sólo la desnudez los separó y para siempre. Ana Violeta y Roberto de la Rosa cancelan el matrimonio y la vida entera unida en un santo matrimonio como la esencia en querer amar y ser amados. La vida quedó como el deseo y como el convenio de creer en el trance directo de la sola desnudez en el cuerpo y solo era una broma de buen gusto, pero, todo quedó como el mal desenlace. La vida quedó como el deseo y como el desastre de creer en la desnudez como una sola mala insistencia de creer en el trance directo en solventar la fuerza y la esperanza en el alma inmóvil, inerte e insospechada cuando observa a ése hombre desnudo de frente a ella. Ana Violeta quedó como el terrible y fatal desenlace de creer en la desnudez como algo indebido, ineficiente e ineficaz. Roberto de la Rosa quedó como la infructuosa aceleración de su propia desndudez de frente a una chica que amaba con el solo corazón y que sólo en el desastre de creer en el desacuerdo sólo la amaba con el alma y más con el corazón, pero, sólo dejó una gota de pasión en caer en el suelo como una ira insolvente pero, muy clara en convencer. 

 

Sólo quedan tres días para efectuar la fiesta de solteros tanto para Ana Violeta y Roberto de la Rosa. Sólo faltan tres días para conmemorar y hacer realidad una fiesta de solteros llena de suspicacias, peripecias y demás fines del baile exótico de un “streptease” o de un “stripper”.

Roberto de la Rosa y Ana Violeta quedan como tal y son como la aventura de ser los novios que se casarán muy pronto. Si Roberto de la Rosa y Ana Violeta sólo deciden amarse en paz y con calma sin desorientar el momento, pero, ella sólo piensa en su débil desgracia, maltrecha virginidad e insensatez desventura. Todo es posible con el sólo deseo de ver a los novios felices, pero, todo sale muy mal, con la desgracia y con la desolación inconclusa cuando intercambian las cajas de sorpresas en la fiesta de solteros. Roberto de la Rosa se vio desnudo, complacido, y muy excitado con el bailecito sensual cuando sale de la caja de sorpresa en la fiesta de soltera de Ana Violeta. Ana Violeta y Roberto de la Rosa se ven en la encrucijada de ser cada uno, uno de los novios que deciden casarse muy pronto cuando en el afán de vanagloria se siente como el solo desafío en querer casarse en un enlace matrimonial que será cancelado. Ana Violeta en una noche impetuosa, fabulosa, pero, con la desgracia en mente y en sus pensamientos sólo lleva en su alma una espinita y que cala muy hondo. La luz de nácar de luna lleva una seriedad en el alma como ella también la lleva como el alma dulce, compasiva e inerte, pero, -“estoy rota”- se dice ella. Ana Violeta quedó como el desenlace frío y álgido mal porvenir dentro de una noche impetuosa, fabulosa y muy cálida, cuando en el mal momento quedó todo como el fuego devorador de una ciencia que se interpone en el desenfreno frío de creer en el alma muerta, pero, viva como es revivir a un muerto. Ana Violeta cree en su iniquidad de chica jovial y que su virginidad no tendrá importancia para el joven Roberto de la Rosa y ella piensa ni se imagina que el deseo se siente como el deseo ambigüo o continuo en decidir si decirle o no acerca de su pérdida virginal con aquella relación del pasado. La joven entristecida, ambigüa y muy insípida decide callar lo que calla una mujer a ciencia incierta: su propia virginidad. Ana Violeta quedó como el suburbio autómata de creer en el alma muerta de espanto por una red vacía de mente y pensamientos por seguir pensando en su insensata virginidad. Si posiblemente es como es la vida es como es. Roberto de la Rosa también piensa en lo mismo, pero, en diferente similitud, cuando es equitativo el pensamiento del joven con el pensamiento de la joven. Ana Violeta logra llegar e irrumpe en un cruel destino incierto cuando en el suburbio autómata logra desenredar la vida y la forma de entregar la razón incierta en su débil fantasía, irrealidad y superficialidad de mujer dolida con la pérdida de su virginidad. Sólo quedan tres días para celebrar la fiesta de solteros de cada uno de los novios que se casarán muy pronto, es un sábado muy hermoso, fabuloso, y muy resplandeciente cuando se celebra el rico acontecimiento de la fiesta de solteros de Ana Violeta y Roberto de la Rosa. Es un sábado claro, evidente y muy hechizado por la luz del sol cuando se reciben las cajas sorpresas donde irán los “strippers”, en cada caja a diferentes direcciones, pero, algún inepto intercambia la dirección en las cajas y van cada uno hacia una dirección diferente, o sea, que la caja donde va Roberto de la Rosa siendo la sorpresa de la fiesta de solteros va dirigida hacia la fiesta de soltera de Ana Violeta y la otra caja va hacia la fiesta de solteros de Roberto de la Rosa con el “stripper”. 

 

Es un lindo sábado y un buen tiempo para secar lágrimas y poder olvidar de la pureza, la ingenuidad y la candidez de una virginidad ya perdida. Ana Violeta y Roberto de la Rosa se sienten como los novios más enamorados y más efervescentes de toda la temporada y de todo el buen tiempo. El día es un sábado muy resplandeciente, vivo y muy eficaz para la celebración de fiestas, pero, la fiesta de solteros es muy evidente para celebrar la vida de los novios siendo los más felices solteros. Es un sábado claro y lleno de sol cuando la fiesta de solteros se da el comienzo en celebrar una fiesta para despedir la soltería de Roberto de la Rosa y Ana Violeta. Roberto de la Rosa no piensa ni se imagina que el deseo de Ana Violeta es tener a Roberto de la Rosa desnudo, pero, ver a ése hombre desnudo en una caja de sorpresa fue muy infructuoso. La vida marca trayecto cuando la vida es como es edificando la mala suerte de que la dirección en cada caja se intercambia de dirección. Ana Violeta cree que su virginidad es lo más importante y, mientras transcurre el día sábado para celebrar la fiesta de solteros no caduca ni expira el tiempo a ser perfecto para poder llevar a cabo la fiesta de solteros. El día es sábado tan normal como poder celebrar la esencia, la virtud, la soltería en un sólo lugar y es la fiesta de soltero de cada uno de los futuros esposos. La vida atormenta y bifurca en sólo discernir que la vida calma en redención con la única fuerza en querer celebrar una fiesta de soltero y es la fiesta para Roberto de la Rosa y Ana Violeta. El desenlace fatal logra llegar en tres días en efectuar la fiesta de soltero cuando llegan las cajas equivocadamente hacia la dirección incorrecta. El día es sábado resplandeciente, fugaz, audaz y muy ávido cuando la ambición sólo es por celebrar la fiesta de soltero de cada uno de los futuros esposos celebrando su soltería. Roberto de la Rosa y Ana Violeta despiden su soltería celebrando con sus mejores amigos, respectivamente, cuando en el embate quedó el combate en poder celebrar para despedir la soltería. Ana Violeta se viste con atuendo elegante, frívolo, juvenil y muy consecuente y de acuerdo a la fecha fectiva a celebrar la despedida de soltera cuando recibe una nota en su habitación con unas flores rosas de color rojo hermosas que dice… “feliz fiesta y espero que lo disfrutes”. La vida para Ana Violeta se aferra al frío desconcierto de lo qué sucederá en esa fiesta de despedida de soltera. Ana Violeta distorsiona su mente y su pensamiento cuando se aterra al pensar solo en la noche de bodas con Roberto de la Rosa y ella que no es virgen le atormenta y le atosiga verdaderamente en el alma y en el cuerpo desatando la furia, pero, todo lo trata de olvidar porque es su despedida de soltera. La vida para Ana Violeta logra descender de un pináculo o desde una cúpula muy voraz que ella se siente muy viva, pero, muy entristecida porque perdió su virginidad con la relación anterior. El día es sábado con un sol resplandeciente y es el día en que se celebra en la noche la fiesta de solteros de cada uno de los novios y futuros esposos. Ana Violeta se siente incapaz, insolvente, inmortal cuando el deseo de ser virgen le llega a la mente, pero, se va con la conciencia tranquila, pero, no sabe qué hacer en la noche del día de la boda. Roberto de la Rosa comienza a diferir, a transigir y a consolar a su propia alma cuando se debate en un dos por tres para conseguir lo que busca, pero, Ana Violeta no es virgen. El día es sábado y se celebra la fiesta de soltero de ambos jóvenes cuando ocurre el fatal desenlace de intercambiar cajas de sorpresas que van dirigidas hacia cada destino. La fuerza en esperar a que el mundo cambie no es de sorpresa cuando la sorpresa es la caja de sorpresa que va dirigida a cada destino. La vida es como es y la verdad es una cuando Roberto de la Rosa cumple lo prometido: salir desnudo en una caja de sorpresa en su fiesta de despedida de soltero. Roberto de la Rosa, sólo, desea ser feliz en su fiesta de soltero, pero, algo irrumpe en su cruel destino y es que la dirección está incorrecta en la caja y llevan al joven a la fiesta de soltera de Ana Violeta. 

 

Ana Violeta está decida y parca, autómata y muy ávida y se torna exasperada por celebrar su fiesta de soltera, pero, algo sale mal que ve, observa y mira desnudo a Roberto de la Rosa saliendo de una caja de sorpresa envuelta con un lazo y en papel de regalo. La vida marca trayecto cuando su eficaz tormento aviva la espera y la esperanza de creer que todo cambiará en un futuro no muy lejano. El día es sábado y la vida no cambia el futuro cuando Ana Violeta y sus mejores amigas Adela y Rosa realizan una fiesta de soltera, pero, todo sale mal hasta cancelar por completo la boda y el matrimonio entre Roberto de la Rosa y Ana Violeta. La vida para Roberto de la Rosa cambia percepción, idea y contundentemente la vida en espera cuando la esencia, la eficaz vida y el desconsuelo van de la misma mano cuando Roberto de la Rosa, sólo, desea disfrutar cada uno de su despedida de soltero. El día es sábado cuando no calma en redención la vida y la virtud cuando Roberto de la Rosa sale desnudo en una caja de sorpresa. Ana Violeta quedó entristecida, decaída, abatida e insípida cuando sólo vio a Roberto de la Rosa desnudo en una caja sorpresa para su fiesta de despedida de soltera. Ana Violeta llega a su fiesta de soltera y todas las chicas disfrutan de la noche con música, pleneros, con bombos y platillos a disfrutar de la fiesta de soltera de Ana Violeta. La fiesta de soltera está a punto de caramelo cuando llega la caja de sorpresas y todas las chicas creen que es un “stripper” para celebrar la noche de soltera de Ana Violeta, pero, la caja de sorpresa, aún, no está abierta para celebrar el ”show” predestinado de un “stripper” con baile sensual y exótico. La vida atormenta como bifurca, pero, la vida es infructuosa como una serie de piezas de rompecabezas, pero, aquí la caja de sorpresa comienza a dar señal para poder ser abierta y descubierta por Ana Violeta. Ana Violeta es fugaz como la estrella y fuerte en el afán de ingenuidad, candidez y pureza como cuando ella perdió su virginidad, pero, nunca perdió su elegancia como mujer. Ana Violeta desea abrir la caja envuelta con un lazo enorme y en papel de regalo. Ana Violeta cree que su fiesta de soltera va a tener un cambio drástico y, sí, que lo tiene cuando la boda se cancela y para siempre por observar a Roberto de la Rosa desnudo dentro de una caja de sorpresa para una fiesta de despedida de soltera. Ana Violeta recorre el salón, una y otra vez, dando vuelta a la caja cuando Roberto de la Rosa no aguantó el calor dentro de la caja y dice… ¡Sorpresa!, y todo acabó en ese mismo instante. 



FIN            

                                                                                                         

  • Autor: EMYZAG (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 12 de agosto de 2026 a las 00:03
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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