A ESA NIÑA!

ElidethAbreu

 

A ESA NIÑA!

Yo de niña fui belleza,
fui relámpago y canción,
una pequeña explosión
disfrazada de inocencia.
Ya llevaba en la cabeza
mil preguntas sin respuesta;
y aunque parecía modesta,
guardaba dentro de mí
la mujer que descubrí
cuando perdí la modestia.

Yo de niña fui mirada,
fui silencio y fui exceso;
me gustaba dar un beso
sin sentirme vigilada.
Si me daban una espada,
la blandía contra el miedo;
si me daban algún secreto,
lo guardaba con pasión,
porque ya mi corazón
no sabía vivir quieto.

Crecí jugando a ser grande,
sin saber lo que jugaba;
cada sueño me enseñaba
que la vida no era un guante.
Yo quería ser gigante,
dueña del cielo y del mar;
no sabía que al crecer
tendría que defender
el derecho de soñar.

Fui muchacha enamorada,
fui tormenta y fui canción;
puse entero el corazón
en la persona equivocada.
Salí triste, pero armada
con la fuerza de saber
que una mujer puede caer
sin quedarse en el camino;
y que a veces el destino
nos enseña a renacer.

Después fui mujer madura,
con mis luces y mis daños;
aprendí que pasan años,
pero queda la locura.
No me asusta la blancura
que se instala en el cabello;
cada signo, cada sello,
cada herida que heredé
me confirma que viví
y que hoy pervive lo bello.

Hoy regreso a aquella niña
que jugaba sin temor;
la contemplo con amor
cuando el recuerdo se aliña.
Ella todavía me guiña
desde el fondo de mis ojos
y me dice, entre sonrojos:
No te vuelvas demasiado seria;
la vida es como una feria
para vivirla de hinojos».

Yo de niña fui graciosa,
pero nunca fui pequeña;
ya llevaba alguna enseña
de mujer ya peligrosa.
Fui pregunta caprichosa,
fui deseo sin permiso;
y aunque el mundo no lo quiso,
conservé fresca mi rosa.

Hoy me miro y sé quién fui:

una niña que, jugando,se inventó su propia historia y acabó llamando vida a su manera de existir.

Minervita Herrera.

  • Autor: Ellie (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 11 de agosto de 2026 a las 15:19
  • Comentario del autor sobre el poema: Escrito para un hermano que desea recopilar datos de quienes recuerdan a su hermana, para escribir su historia. Minervita Herrera, desde temprana edad tuvo una fortaleza de una persona madura. Estudiaba en su casa y no era muy dada a asistir a la escuela, pero tomaba las prueba finales y superaba con creces a su grupo. Se apegaba a su libertad y los fines de semanas tomaba sus cosas para dormir al ire libre en zonas poco habitas. Su hermano mayor, el historiador Rafael Vinicio Herrera era su amigo y protector, y mientras ella respiraba en las alturas, se dedicaba a pulir sus escritos. A Minervita no le gustaban los vestidos, y no saben como obtuvo un uniforme de camuflaje, que era permitido a los militares. Su madre tuvo que decirle al comandante, que era que su hija tenia una promesa de vestir de esa forma, que ella tuvo problemas de salud. Que era por un favor concedido por la Virgen de Las Mercedes y eso era sagrado. El militar estuvo de acuerdo y lo hizo por la madre, Minervita lo miraba fijamente, sin miedo , con los brazos cruzados y parada abiertamente desafiante. Recuerdo a esa hermosa joven, de largo cabello, callada pero firme, y libre como el viento. Espero ver la obra final del escritor y que parte de este escrito le sea de utilidad y se que hay mucho que contar de Minervita.
  • Categoría: familia
  • Lecturas: 1
  • En colecciones: Cuento.


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