Como un bardo enamorado
de nuestra naturaleza,
me ilusiona la grandeza
con la que Dios la ha creado.
Las estrellas y los mares,
suelo y cielo bendecidos
por su mano sostenidos
en caminos singulares.
El paisaje es puro amor
que despierta la añoranza,
y nos labra la esperanza
del cincel del Creador.
Se rinde la luz del día
ante el trono celestial,
donde todo lo inmortal
llena el alma de armonía.
Al cielo miro al pasar
con humilde confianza,
elevando una alabanza
por el don de contemplar.
Classman
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Autor:
Classman (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 11 de agosto de 2026 a las 05:00
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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