A los hermanos colombianos víctimas del reciente terremoto
Vuelve a rugir la tierra, y en su entraña
despierta el monstruo antiguo de la vida;
cruje la piedra, el horizonte daña
y tiembla hasta la sombra estremecida.
La noche se encoge en las ventanas,
el miedo abre sus ojos en la casa;
se quiebran los silencios y las ramas,
mientras un trueno subterráneo pasa.
No hay muro que detenga su embestida,
ni puerta que se oponga a su camino;
la tierra, con su fuerza embravecida,
sacude al hombre y cambia su destino.
Y en medio del estrépito y el llanto,
entre polvo, sirenas y quebranto,
un nombre busca a otro desolado,
mientras la vida lucha entre el espanto.
¡Ay, cuántos sueños quedan bajo tierra,
cuántas voces se apagan de repente!
La muerte, silenciosa, abre la guerra
sin distinguir al niño del valiente.
Hay madres que preguntan por sus hijos,
hay padres que atraviesan hoy la ruina;
hay ojos que, buscando entre los nichos,
le ruegan a la noche una salida.
Y el alba encontrará sobre la piedra
vestigios de una historia destrozada;
pero jamás podrá borrar la huella
de aquella voz que fue desesperada.
Porque el hombre se yergue entre cenizas,
recoge del dolor lo que le queda;
y aunque la muerte multiplique heridas,
la esperanza se niega a quedar muerta.
Mas nadie sabe cuándo, ni en qué instante,
volverá a despertar la bestia ciega;
la tierra duerme apenas un instante,
respira bajo el mundo y nunca entrega
su antiguo secreto, oscuro y profundo:
que somos polvo andando sobre el suelo,
pequeños habitantes de este mundo
que tiembla bajo nuestros propios sueños.
Por eso, cuando el miedo nos alcance
y vuelva el rugido desde el fondo,
que cada corazón, frente al desastre,
responda con amor y no con odio.
Que nadie quede solo entre las ruinas,
que nadie sea un número olvidado;
que el llanto de las almas peregrinas
encuentre algún abrazo a su costado.
Vuelve a rugir la tierra, sí, y espanta;
su voz atraviesa piedra, sangre y cielo,
pero ante su furor el hombre levanta
la fraternidad como un nuevo suelo.
Y cuando finalmente calle el trueno
y el polvo deje ver otra mañana,
quedará sobre el pecho de los buenos
la memoria de aquella hora temprana.
Porque la tierra nunca está dormida:
guarda en sus entrañas su misterio;
nos da la luz, el pan, nos da la vida
y puede estremecer hasta el imperio.
Vuelve a rugir la tierra… y nos recuerda,
con su voz de gigante desatado,
que nadie tiene el mundo por herencia,
ni el mañana por siempre asegurado.
La tierra no descansa. Bajo el cielo,
su corazón palpita, antiguo y fuerte;
y el hombre, entre el espanto y desconsuelo,
aprende que la vida vence a la muerte.
JUSTO ALDÚ © derechos reservados 2026
-
Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 11 de agosto de 2026 a las 00:07
- Categoría: fecha-especial
- Lecturas: 39
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Henry Alejandro Morales, noasubin, Antonio_cuello, Lualpri, Hernán J. Moreyra, rosi12, Osler Detourniel, Antonio Pais, Daniel Omar Cignacco, Anita del Perú., Aqua Marina, José López Moreno., Javier Julián Enríquez, Sheilo Sanz, Freddy Kalvo, lacarmentere, Llaneza, [email protected], Martha patricia B, El Hombre de la Rosa, Rafael Escobar, El desalmado, Jorge Moncada

Offline)
Comentarios15
La Tierra se está enojando, mi estimado amigo Justo.
Demasiados estragos ha cometido el Ser humano.
Un abrazo y gracias por compartir tus letras.
Es un comentario muy justo. La tierra está enojada. Es lo que pienso.
Muchas gracias por tu visita Luis.
Me agrada tu talento, tu inspiración y tu trabajo. Construyes cada texto como una obra maestra: con calma, con arte y con un cuidado que se nota en cada palabra.
Toma tiempo la búsqueda de las palabras, es el proceso creativo.
Muchas gracias por tu paciencia al leerme y tu comentario.
Talento sin trabajo es flor marchita,
inspiración sin pulso, voz perdida;
cuando el trabajo al talento acredita,
la inspiración se vuelve poesía.
Un abrazo compañero.
Has dicho la verdad más profunda del arte: la inspiración necesita manos que la trabajen y la hagan florecer. Gracias por recordarnoslo con tanta elegancia y por acompañarme siempre con tanta nobleza. Un honor compartir este camino. Recibe mi gratitud y un fuerte abrazo.
De gran reflexión tus letras ante el dolor inmenso que en estos momentos sufre el pueblo hermano colombiano...
" ¡Ay, cuántos sueños quedan
bajo tierra,
cuántas voces se apagan
de repente!"...
Saludos.
Aprecio mucho tu comentario Nhylath.
Gracias y saludos
Wow hermano, esto es brillante:
....
(No hay muro que detenga su embestida,
ni puerta que se oponga a su camino;
la tierra, con su fuerza embravecida,
sacude al hombre y cambia su destino.)
...
✌️🎸
Gracias Tommy, por leerme, por comentar, por ser como eres. Yo aquí sigo escribiendo y leyendo. Tu publicación es una de las grandes verdades.
Volviendo al punto
Un año antes de visitar Guatemala, ocurrió un evento sismico muy fuerte. hubo un aproximado de 23 mil muertos. Guate está en el límite de una zona sismica. Ustedes saben lo que es eso. Cuídate hermano.
Saludos
Muy distinguido JUSTO.
Mi estimado colega:
Le pido mil disculpas si mi invitación le pareció una exigencia. Nunca fue mi intención.
Tiene usted razón en algo profundo: la reciprocidad es el alma de todo arte. Un poema sin lector es voz en el desierto.
Yo admiro su obra y los cientos de libros que ha sembrado. No busco visitas, busco hermanos de verso.
Si en algo le fallé, le pido perdón. Mi único deseo es que la poesía nos encuentre en paz, no en disputa.
Un abrazo desde el respeto.
Soy un hombre de paz, un loco Quijote.
Por cierto me tembló hasta el alma, su respuesta.
La tierra no descansa. Bajo el cielo,
su corazón palpita, antiguo y fuerte
BELLAS LETRAS GRACIAS POR COMPARTIRLAS, BUEN MARTES, SALUDO DE AMISTAD Y AFECTO
Muchas gracias rosi por tu amable lectura y comentario. Que tengas un buen martes.
Saludos
gracias igualmente
Muy ciertas y conmovedoras sus letras mi estimado poeta.
Un placer leerle, gracias por compartir su obra.
Saludos de aprecio poético, mi estimado poeta 🙏🧡💙🙋♀️
Gracias a ti Consuelo por siempre tenerme presente.
Saludos
Siempre 🙏
Muchas gracias, amigo Justo, por este gran y emotivo poema. Una vez más, la fuerza imponente y caprichosa de la naturaleza ha sacudido el destino humano con este terremoto devastador en Colombia. Pero en estos momentos tan difíciles y en medio del estruendo, la solidaridad del pueblo siempre emerge como un nuevo suelo, demostrando que su ayuda y colaboración pueden superar cualquier adversidad como un faro de esperanza en medio de la desolación.
¡Toda mi solidaridad para los damnificados de esta terrible tragedia que ha afectado a nuestros hermanos de Colombia!
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Muchas gracias, amigo, por tus palabras tan sentidas y generosas. En momentos como estos, cuando la tierra parece quebrarse bajo nuestros pies, la solidaridad humana se convierte en ese suelo firme que vuelve a sostenernos.
Que nuestras palabras y nuestros sentimientos lleguen, aunque sea simbólicamente, hasta quienes hoy enfrentan el dolor de esta tragedia. Ojalá, entre los escombros, nunca deje de encenderse la esperanza.
Recibe también mi abrazo fraterno y mi sincero agradecimiento por tu sensibilidad y solidaridad. Un fuerte abrazo, amigo.
La tierra grita
con sus dolores
y el ser humano
¡Qué nunca la oye!
La tierra gime
con tanto golpe
y en sus entrañas
recibe azotes.
La tierra llora
si talan bosques
que causan miedo
como las noches...
Un abrazo fraterno mi apreciado amigo JUSTO ALDÚ. Dejo un pequeño romancillo a tus bonitos y muy ciertos versos.
En sí, es lo que se dice. Es una deuda que el ser humano tiene con la tierra.
Gracias por tus versos.
Un abrazo.
Excelente poema descriptivo de una dolorosa y reciente catástrofe. Dios les de fortaleza a nuestros hermanos colombianos ( también a los venezolanos) Gracias poeta!
Si, fortaleza para ambos.
Gracias por tu comentario.
Saludos
Cada segundo que pasa es una prueba de vida, es recibir la bondad de un planeta que esta en constante cambio y transformación, cada segundo puede ser el final de un ciclo, para un comienzo, donde puede que seamos testigos o no, gracias por tu poesía.
Feliz tarde, Alex.
Exacto. Nadie sabe en que momento pasa una tragedia como esta.
Muchas gracias por tu comentario.
Saludos
No la cuidamos como es debido... la tierra habla ... 😌
No tengo palabras para ensalzar la belleza de tus versos estimado poeta y amigo Panameño Justo Aldú
Saludos afectuosos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Hermosa manera de mostrar tu rmpatía y solidaridad en estos momentos tan difíciles que atraviesa el noble pueblo colombiano. Mi admiración a tus letras y mis aplausos a tu nobleza viajan hacia ti con mi fraterno abrazo y mi leal aprecio a tu magnánima amistad.
Hola Justo, HE LEÌDO ATENTAMENTE TU TRABAJO.Es la hora en que debems trabajar como soldados de dios
El intenta elevar nuestra vibraciòn, porque somos lo que irradiamos.Intento decir que èl dios al que te inclines pretende elevar de nivel a la tierra, trabajemos nuestra tierra interna, se vienen grandes cambios. Yo como mujer me mantengo firme ante los oleajes que a veces no vemos. Te saludo con el cariño de siempre.-
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