Ha pasado poco tiempo,
desde aquel dia veinticuatro
la tierra reclamo su tiempo
y se movió dando bandazos,
empujando a su paso,
sin querer iba tumbando.
La gente se fue agolpando
entre el dolor y la queja,
el silencio no se deja
ante un retrato tan dantesco.
Unos a otros se ayudan
buscando sobre las ruinas,
y entre las piedras vecinales
desde el fondo alguien grita.
Hay un dolor que nos une
y nos vuelve a convocar,
mientras se abre camino
la brigada llegará.
Los perros buscan el rastro
con instinto y con afán,
ruego a Dios y a los santos
que la vida encontrarán.
Es la historia del doblete
que hoy te vengo a relatar.
La tierra dio dos zarpazos,
un doblete en su latido,
dos sismos en un abrazo
que derribaron el nido.
Más si fue doble el fracaso
del suelo que se ha movido,
fue el doble el paso adelante
del pueblo que no se ha rendido.
Muchas cosas ocurrieron
que la memoria resguarda,
de aquellos que pretendieron
sembrar el caos y la rabia.
A la mente del caído,
en su dolor y orfandad,
le quisieron imponer,
mentira y de postverdad.
Fue un daño que pretendieron,
pero triunfó la hermandad.
Hermano venezolano,
levántate una vez más,
es hora de construir,
el mañana que vendrá.
Que sigan con su descaro,
escondiendo la verdad,
que el pueblo unido ha sabido,
esta tragedia superar.
Abrazados como hermanos,
juntos vamos a luchar,
y La Guaira remozada,
bella y linda, volverá.
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Autor:
RENJOSLO (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 10 de agosto de 2026 a las 22:48
- Categoría: Sin clasificar
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