EL MENDIGO

Jorge L Amarillo



 

Un perro fiel es mi compañero

Ser mendigo es mi profesión

Duermo donde cae la noche

En un banco o en un viejo vagón

 

La luna es solo una luz 

El cielo todo 

Un techo de ocasión.

El pan que robo de la basura

Me sabe a pobreza

¡Y me sabe a perdón!

 

La policía siempre me persigue

Como si fuera un simple ladrón

Muchos que en verdad me esquivan

Tal vez porque no tengo buen olor.

 


Soy invisible, ya que nadie me mira

Nunca supe qué es ver a un doctor,

La vejez me lleva hacia un abismo

¡Pero ese abismo quizás sea mejor!


 

Tuve una casa

Tuve un trabajo

Tuve un abrazo y tuve un reloj

Todo lo fui perdiendo

Uno por uno

¡Hasta quedarme solo yo!

 
Voy sin rumbo en este mundo
Soy muy feliz si bebo algo de alcohol,
Pero sigo, sigo con mi destino
¡A ver si llego hasta donde está Dios! 

 

Soy dueño de mis penas
El dueño de mis tristezas
me cubren las estrellas
¡Y soy libre a mi manera!

 

Soy amo de mis quimeras
No sufro si nada llega
No estoy lejos ni cerca
¡Y ya nada me envenena!

y ya nadie me espera...

y ya nadie me espera...


 

Si un día no llegaran a verme

Que no ande por la calle ni por la estación

Que alguien le dé de comer a mi perro

Y al acariciarlo, le digan quién he sido yo...

Ver métrica de este poema


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.