El silencio del río Xiva de Morella

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El silencio del río de Chiva de Morella

A principios de julio disfrutaba de la maravillosa tranquilidad y soledad de Chiva de Morella, pasando con mi perro, cuando apareció frente a nosotros un martín pescador.

Estaba sobre la tierra y el pasto que forman el camino del viejo puente abovedado que cruza el río Chiva. Permanecía inmóvil, interponiendo su pequeño cuerpo a nuestro paso.

Me extrañó tanto la presencia de aquella ave, que siempre había asociado a ríos con peces de agua dulce y aguas más abundantes, como su falta de movimiento ante nosotros. Pensando que quizás estuviera enfermo, me acerqué para cogerlo y, casi al tocarlo, extendió sus alas y salió volando siguiendo el río.

La escena fue tan inusual para mí , que comenté lo ocurrido con los vecinos. A ellos también les sorprendió la presencia de un martín pescador en Chiva de Morella, cuyo río apenas se deja sentir, y aún más encontrarlo no sobre una rama de algún árbol de ribera mirando el agua, sino en el suelo del puente, junto a la entrada del pueblo.

Fuera lo que fuera aquello que había presenciado, un martín pescador, o quizás  otra ave extraviada buscando mejores lugares para sobrevivir, cambió mi mirada hacia un río al que hasta entonces no había prestado mucha atención.

No es un río caudaloso ni tiene orillas de arena por las que caminar. En la mayor parte de su recorrido hacia el Bergantes apenas queda agua: alguna poza silenciosa y olvidada, pequeños hilos de corriente intermitente, a veces cristalinos, otras llenos de insectos.

Un río por cuyo lecho seco, en vez de nadar, se puede caminar entre sus gravas blancas, donde alguna rana permanece vigilante sobre un guijarro, como un último testimonio de la existencia de este ecosistema fluvial.

Desde entonces empecé a pensar en ese río desconocido,  anónimo, sin nombre identitario, y sobre todo silencioso. Cambié el trayecto de mis paseos,empezando a hacerlo en bicicleta,  siguiendo la ribera del río buscando por absurdo que parezca peces en aquel río seco. Me movía una razón poco lógica, y a mí mismo me sorprendía que ese fuera el motivo de dedicarle esfuerzo y tiempo. Pero el recuerdo del martín pescador me llevaba a buscar peces en un río sin agua.

Era un río del que casi nadie suele hablar ni detenerse a contemplar más allá de la ermita del Roser, donde muestra su manifestación más hermosa: su nacimiento junto a la ermita, surgiendo entre unas rocas para desaparecer pocos metros después y volver a aparecer en pequeñas pozas separadas por el cauce.

Fui saltando entre las piedras buscando los pocos lugares donde quedaba agua. Después de varios intentos encontré peces: pequeños ejemplares de entre diez y treinta centímetros moviéndose en círculos dentro de apenas dos palmos de agua.

La charca no tardaría en secarse silenciosamente y sin testigos.

Me preguntaba qué serían aquellos peces capaces de desafiar la lógica de la esperanza, la resistencia y la supervivencia. Quizás ellos pudieran contar mejor que yo su historia.

 

¿Qué sabe el barbo colirrojo de la abundancia de la vida, de las aguas profundas, de las olas y de las grandes orillas?

Nuestra poza está entre la grava, el silencio y el barro. Con la aleta dorsal y el lomo al sol, permanecemos sostenidos por un hilo de agua que todavía resiste bajo el velo de un fresno.

No nos doblegan la sed ni el hambre. Tampoco el viento que puede romper la rama del fresno y dejar que el sol se lleve lo poco que queda de agua.

No nos desanima la desaparición del mundo que nos rodea.

Cuando todo desaparezca, quedarán nuestros cuerpos hasta que vuelva el mundo.

Y con él, nosotros.

Ángel Blasco

en vimeo se puede ver el pequeño documental del que forma este texto mostrando la belleza de esta zona de forntera

https://vimeo.com/1217082046

  • Autor: Angelillo de UIxó (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 10 de agosto de 2026 a las 15:35
  • Comentario del autor sobre el poema: Este pequeño documental habla de la bella zona del Ports, tierra de frontera y de especies muy vulnerables y en peligro de extinción, el río Xiva es un desconocido que merece ser descubierto y cuidado.
  • Categoría: Naturaleza
  • Lecturas: 1


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