Los ojos que posee el nuevo vidente no son ventanas fragiles ni espejos que se refleja la mentira, llevan mil colores, detonan el verde y azul que el tanto admira por cada parpadeo que su alma suspira ...
No necesita adornos de una falsa calma, ni el mundo terrenal que se disfraza de flor, heredó el arcoiris que cruza por sus venas y palmas, y estallan con el peso de un eterno esplendor....
Las cuencas del olvido no me desgarran el alma, prefiero la gran vicion de lo invisible y profundo, antes que amar la vista que quiebra toda calma.
Y destruye con falcia la carne de este mundo ...
No tengo un color definido que ate mi emoción, ni un tono frágil y vano que el tiempo pueda apagar, cierro la mirada y entrego el corazón, es el alma que arde....y aprende de verdad a amar.
El tiempo juzgará lo que la carne encubre, más la mirada libre ya no sufre ni se esconde, con mil tonos de fuego su propia luz descubre, y en el impacto puro del gran amor.....se esconde.
PEDRO BOVOA PAVON...
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Autor:
Novoa (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 9 de agosto de 2026 a las 14:52
- Comentario del autor sobre el poema: Disculpen pero no puedo dejar de expresar lo que mi estado de ánimo esconde ....
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Online)
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