No eres de aquí, sino huésped del viento,
breve atisbo de un sueño peregrino;
la tierra es sólo parte del camino,
y el alma, eternidad en movimiento.
No viniste a quedarte entre quimeras,
ni a ser raíz de un mundo pasajero;
viniste a descubrir bellos senderos,
donde florecen nuevas primaveras.
No viniste al dolor como sentencia,
ni al llanto que marchita la esperanza;
viniste a ser semilla y semejanza,
el arte que transforma la existencia.
No viniste a pesar ajenas vidas,
ni a juzgar con severa voz humana;
viniste como luz de la mañana,
para sanar heridas escondidas.
No viniste a poseer lo que perece,
ni a encadenar tu ser a lo mundano;
viniste a hallar, siendo soberano,
aquello que en silencio permanece.
No eres materia, cárcel pasajera,
ni polvo que al sepulcro se devuelve;
eres llama invisible que resuelve
el misterio profundo de la espera.
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Autor:
Luis Alberto (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 9 de agosto de 2026 a las 11:37
- Comentario del autor sobre el poema: #Carl Jung #Arthur Schopenhauer
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 31
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Offline)
Comentarios2
Amigo Poeta,
Gracias por este escrito. Lo valoro.
Lo que niegas te somete; lo que aceptas te transforma. CARL JUNG
Desde mi isla, un saludo fraterno, porque:
POETAS SOMOS...
Gracias por tus bellas palabras Lourdes.
Y por la sensibilidad con la que recibiste mi poema. Me alegra que estos versos hayan encontrado eco en ti.
Recibo tu saludo fraterno desde tu isla y te envío un abrazo poético desde mi orilla.
POETAS SOMOS...
Hola, Carmina
Tus versos contemplan la existencia como un tránsito y al ser humano como viajero de algo mucho más amplio que su paso por la tierra. Desde el huésped del viento hasta la llama invisible del cierre, mantienes una espiritualidad serena que recorre todo el poema.
Encuentro especialmente hermosa la imagen del alma como eternidad en movimiento. También tiene mucha hondura esa invitación a desprenderse de la posesión, del juicio y de cuanto inevitablemente perece, para buscar aquello que permanece en silencio.
El último cuarteto deja una resonancia profunda: el cuerpo conoce su límite, mientras la voz poética abre la posibilidad de una dimensión que lo trasciende.
Una lectura que invita a recogerse y pensar.
Recibe un cordial abrazo.
— LIORA
Muchas gracias por tus palabras Liora y por la lectura tan atenta que has hecho del poema. Me alegra saber que ha podido transmitirte esas ideas y emociones. Siempre he pensado que los grandes pensadores nos dejan enseñanzas que permanecen en nuestra mente y nos inspiran a reflexionar sobre lo esencial. Con humildad, intento recoger algo de esa inspiración en mis versos. Aprecio mucho tus comentarios y tu sensibilidad. Recibe un cordial abrazo.
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