No eres de aquí, sino huésped del viento,
breve atisbo de un sueño peregrino;
la tierra es sólo parte del camino,
y el alma, eternidad en movimiento.
No viniste a quedarte entre quimeras,
ni a ser raíz de un mundo pasajero;
viniste a descubrir bellos senderos,
donde florecen nuevas primaveras.
No viniste al dolor como sentencia,
ni al llanto que marchita la esperanza;
viniste a ser semilla y semejanza,
el arte que transforma la existencia.
No viniste a pesar ajenas vidas,
ni a juzgar con severa voz humana;
viniste como luz de la mañana,
para sanar heridas escondidas.
No viniste a poseer lo que perece,
ni a encadenar tu ser a lo mundano;
viniste a hallar, siendo soberano,
aquello que en silencio permanece.
No eres materia, cárcel pasajera,
ni polvo que al sepulcro se devuelve;
eres llama invisible que resuelve
el misterio profundo de la espera.
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Autor:
Carmina ex ore lupi (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 9 de agosto de 2026 a las 11:37
- Comentario del autor sobre el poema: #Carl Jung #Arthur Schopenhauer
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6

Offline)
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