Aun estoy contigo en tu rítmico andar,
Aun escucho el gemido de tu resuello caliente en mi cuello respirar,
Pero también siento que cada día que pasa,
Suma en la precaria cuenta de mi existencia,
Y es tiempo que resta al ábaco de mis días de peregrino en este tiempo de vida prestado,
Y cuando ese día llegue,
Y ya no esté en tu presencia,
Y llegue ese día que ya no sientas mi sudor en tu cuerpo resbalar,
Y yo no perciba mas tus visitas,
Ni tus flores,
ni tus oraciones,
No me busques debajo de un florero sobre el frio mármol reposar,
Tampoco me busques en la tarde sobre el horizonte,
Porque tampoco estaré ahí para brillar,
No quiero que me confundas con ese lánguido atardecer,
Ni con esa luz que de tarde no se quiere despedir,
No me tengas lastima,
no menciones mi nombre,
Que ya para mi no habrá espacio,
Ni caminos para contigo recorrer,
Tampoco me despidas
porque las despedidas son para los que prometen regresar,
Y yo no podré ese camino desandar,
Tal vez no fui el que siempre trataste de mejorar,
Pero aun y así.
te cumplí con todo lo esencial,
Y si alguna vez al viento le preguntas a donde me fui,
no le creas lo que te diga,
porque ni el lo sabrá,
Y recuerda que es mas fácil olvidar que recordar,
No invoques mi nombre para no profanar mi tranquilidad,
Y si un día me recuerdas,
que sea sin dolor,
No ocultes tus sueños con llanto,
Porque con lagrimas.
nunca las flores manzanas darán,
Hasta los árboles mas fuertes y poderosos sucumbirán al verano del olvido,
Y cuando me extrañes,
recuerda que este poema te lo compuse para cantarlo sin olvidarlo en la estrofa de una canción,
Ya no estoy en un amanecer, ni en otro atardecer, ni en el ocaso de un próximo anochecer,
Y aunque creas sentir mis pasos en la estancia, no me busques, porque esos pasos, no son de cuando salíamos a caminar, y por el campo frutos silvestres solíamos recolectar,
O el trino de las aves en el vergel escuchar,
Y esas fotos en la terraza con los frutos cosechados en las noches de calurosos plenilunios, no las vuelvas a invocar,
para yo en el descanso de la eternidad contando estrellas y galaxias poder alcanzar,
En el inicio de otro comienzo sin final,
Y si algún día sientes que me perdiste,
Recuerda que el alma es inmortal,
Y mi corazón seguirá latiendo,
Para yo poder seguir en el tuyo viviendo,
Porque te amé sin limites y sin fronteras,
Y otra cosa,
No vistas de negro,
Recuerda que los inviernos y veranos no son eternos,
Y mueren al final de cada estación,
No cierres la puerta,
porque aunque no me veas,
Quiero junto con la brisa a tu aposento entrar y cuando una ráfaga de viento suave en tu mejilla sientas rozar,
Ese seré yo aunque no sientas mi resuello en tu cuello respirar
y así no me sienta culpable si tus mejillas se volvieran a sonrojar,
Y si de vez en cuando me extrañas,
no te pongas triste,
No apagues tus sueños para llorar por un pasado,
Y si con dolor me recuerdas,
Acuérdate que hasta las heridas mas dolorosas, por mas que tarden
Un día aprenden a sanar,
Y cuando sientas mi ausencia,
recuerda esas alocadas aventuras que te contaba para verte sonreír,
Porque ya no estaré escondido en una nube,
Ni estaré perdido en el infinito,
Siempre estaré a tu lado acompañándote en cada paso que sola te atrevas a dar,
Yo también tuve miedo cuando presentí el adiós de la despedida llegar,
y quise quedarme un poco mas,
así fuera para verte llorar,
Y cuando sientas que mi voz se quiebra en el eco de este poema,
prométeme que no te quebraras con el,
Prometerme que seguirás cantándolo con amor
Y si algún día me vuelves a extrañar
levanta la mirada y no conviertas mi ausencia en una prisión.
Y si una lagrima rueda por tu mejilla
no la dejes caer para que ese fluido no te haga resbalar
Y cuando me extrañes, entona esa canción que juntos solíamos tararear
Porque iré contigo a donde tu vallas.
sin importar que ese camino sea agreste,
Y estaré contigo en tu voz, en tu mirada
y en tus amaneceres de largos insomnios,
porque siempre estaré contigoen tu sombra y en tu claridad,
Porque a pesar de haber llegado a mi final, seguiré siendo el amor que nunca te va a olvidar,
Y buscame en cada mañana por donde el sol vuelva a brilldar.
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Autor:
juan sarmiento buelvas (
Offline) - Publicado: 8 de agosto de 2026 a las 11:53
- Categoría: fecha-especial
- Lecturas: 3
- Usuarios favoritos de este poema: lacarmentere

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