EL ABISMO TAMBIÉN APRENDE A AMAR

Quinteros Fabian

EL ABISMO TAMBIÉN APRENDE A AMAR

  Ser lindo, ser feo, ser bueno,  ser malo,  ¿Quién dicta el valor de una vida cuando el silencio es el único juez?
  Al final, los rostros se desvanecen, las máscaras caen una por una y solo queda una pregunta, fría como la última noche:
      ¿Supiste disfrutar, o solo sobreviviste?
  Hay almas que sonríen mientras mueren por dentro, y otras que, entre ruinas y cicatrices, descubren que el amor es la única fuerza capaz de desafiar al destino.
  El amor no conoce distancias ni le teme a los continentes.
  Cruza océanos sin dejar huellas, atraviesa el tiempo sin pedir permiso y aparece cuando todo parece perdido.
  Entonces levantas la mirada:
      Crees que el cielo está vacío.
         Pero no.
     Sus ojos son las estrellas.
  Te observan en silencio, como si conocieran cada lágrima, cada batalla escondida, cada miedo que jamás confesaste.
  Y entiendes demasiado tarde que el verdadero terror no era perder la belleza, ni convertirte en héroe o villano.
  El verdadero abismo es llegar al final del camino sin haber amado con toda el alma, sin haber vivido con toda la intensidad, y descubrir, cuando ya no queda tiempo, que la eternidad siempre perteneció a quienes se atrevieron a disfrutar del amor, incluso en la oscuridad.

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  • Autor: Quinteros Fabian (Offline Offline)
  • Publicado: 7 de agosto de 2026 a las 11:47
  • Comentario del autor sobre el poema: Este estilo busca transmitir la sensación de que el lector avanza hacia un desenlace incierto, para revelar al final que el verdadero misterio no es la muerte, sino una vida que nunca se atrevió a amar.
  • Categoría: Reflexión
  • Lecturas: 7
  • Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, [email protected]


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