LECCIÓN DEL AMOR VEGETAL

EDUARDO FAUCHEUX

LECCIÓN DEL AMOR VEGETAL

 

La agresividad de una espina

o, de su tronco, alguna astilla,

es expresión de amor, cansina,

que ambas sienten, ¡qué maravilla!

al proteger ciegas raíces,

que, desde el fondo, ellas dominan.

*

Y las hojas le dan la vida

a las flores que colorean

todos los frutos que, enseguida,

se endulzan y se fantasean

con propósitos de semillas.

*

Es expresión de amor, cansina,

que ambas sienten, ¡qué maravilla!

Se endulzan y se fantasean

con propósitos de semillas...

En la noche no empalidece

¡la Obra Maestra que germina!

*

El ciclo tierno del amor,

mundo vegetal conocido...

lucha y sobrevive en dolor

y con amor incomprendido.

*

Mientras, el sol todo ilumina;

y la vida en el tallo crece,

y el agua que nutre a raíces

en la noche no empalidece

¡la Obra Maestra que germina!

*

Es expresión de amor, cansina,

que ambas sienten, ¡qué maravilla!

Se endulzan y se fantasean

con propósitos de semillas...

En la noche no empalidece

¡la Obra Maestra que germina!

*

 

Eduardo Faucheux

07-08-2026

Musicalización: https://suno.com/song/a2b56358-2588-4988-9897-02a60d54dcf0?sh=PJQ1rw7YeIvAIJXO

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  • Autor: Eduardo Faucheux (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 8 de agosto de 2026 a las 00:00
  • Comentario del autor sobre el poema: La lección del amor vegetal: Sorprende ver cómo una simple planta resume, casi sin querer, la vida entera de cualquiera de nosotros. Las espinas y las astillas son nuestras defensas, esos defectos que nos salieron para protegernos y las cicatrices, tanto del cuerpo como de la memoria. Las raíces son todo lo que nos sostiene desde abajo: los antepasados, los amigos que ya no están, los recuerdos que nos alimentan y esas experiencias que nos enseñaron a caminar. El tallo y las hojas son la familia y los amigos que nos abrazan en el día a día, mientras que las flores representan esos momentos felices que le dan color a la rutina. De ahí nacen los frutos, que son el aprendizaje de los hijos, y las semillas, que no son otra cosa que la descendencia que continúa la historia. Aun cuando llega la noche y todo parece oscurecerse, el agua y la luz que recibimos nos recuerdan que, al igual que en la naturaleza, la vida de una persona es una obra maestra que jamás deja de germinar.
  • Categoría: Reflexión
  • Lecturas: 1


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