Si nos centramos en cómo halla el sentido el ser humano de la calle, nos daremos cuenta de que existen tres caminos que nos llevan a dar sentido a la vida; primero, cumpliendo un deber o creando un trabajo; segundo, experimentando algo o encontrando a alguien; en otras palabras, se puede hallar un sentido no sólo en el trabajo sino también en el amor. Pero el más importante es el tercer camino: cuando nos enfrentamos a un destino que no podemos cambiar, estamos llamados a dar lo mejor de nosotros mismos, creciendo más allá de nosotros mismos; en una palabra, a través de nuestra transformación. Esto es válido para los tres componentes de la triada-dolor, culpa y muerte-, en la medida que logremos convertir el sufrimiento en un éxito, y extraer de la culpa la oportunidad para cambiar a mejor.

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Comentarios1
Hoy vine a discrepar un poquito Don Emiliodom. El ser humano no puede manejar las infinitas variables de la existencia. El orden no es humano, hay alguien manteniéndolo, Dios.
Ahora bien aún así el hombre no es Dios y está sujeto a la brutalidad del azar, por lo que el orden viene de la sensatez y la sobriedad de mantenerse humilde.
Dios le bendiga Don Emiliodom.
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