- El Regreso (Diálogo con el Guardián)
Oh, ¿dónde has estado, mi querido niño de ojos limpios?
He tropezado con la ladera del pensamiento,
he andado y me he arrastrado por la periferia de mí mismo.
Anduve en medio de bosques sombríos que la mente inventa,
estuve delante de océanos muertos donde las palabras naufragan.
Me he adentrado millas en la boca de necrópolis
porque vivir es ser el propio cadáver del mañana.
Es acida la lluvia que va a caer,
una lluvia que no viene del cielo,
sino del hastío de Dios.
- Las Visiones
Oh, ¿y qué viste, mi niño de ojos limpios?
Vi lobos salvajes alrededor de un recién nacido,
y los lobos eran solo lobos, y el niño era solo carne sufriendo.
Vi una luz de diamantes que nadie usaba,
porque los hombres prefieren las linternas artificiales de sus mentiras.
Vi una rama negra derramando sangre todavía fresca;
la naturaleza no tiene piedad, simplemente sucede.
Vi una blanca escalera cubierta de agua
que no llevaba a ningún cielo, porque el cielo es solo espacio vacío.
Y es dura, muy dura la lluvia que va a caer
sobre los campos que no saben qué es llorar.
-
Autor:
Jose Barrientos (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de agosto de 2026 a las 11:18
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Martha patricia B, Salvador Santoyo Sánchez

Offline)
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