ESE SOPLO DE VIENTO.
¡No te miro viento!
Pero juegas conmigo,
Revolviendo mí cabello.
No te miro viento,
Pero te siento, cuando
Soplas en mis ojos
Y los cierro
No te miro viento,
Pero por ti presiento,
La llegada femenina
Que su aroma delata
No te miro viento.
Solo veo como
Formas y destruyes
Imágenes en el cielo
No te miro viento.
Pero eres parte de su aliento
Cuando me comparte
Un tierno beso
No te miro viento.
Eres un hálito de aire…
¡Eres un soplo de Dios!
¡Lo comprendo!
Salvador Santoyo Sánchez
22/07/2026
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Autor:
Salvador Santoyo Sánchez (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 4 de agosto de 2026 a las 10:40
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: Lualpri, Antonio_cuello, Antonio Pais, Nelly Cevallos - Liora, Martha patricia B
- En colecciones: REFLEXIÓN.

Online)
Comentarios1
Querido Salvador:
Me gustó mucho la manera en que conviertes al viento en el hilo que une lo tangible con lo invisible. Cada repetición de «No te miro viento» abre una nueva forma de reconocer su presencia, hasta llegar a ese hermoso cierre donde deja de ser solo aire para convertirse en un soplo de Dios. Esa progresión le da al poema una serenidad muy especial.
Ha sido un placer leerte.
Recibe un fuerte abrazo.
— LIORA
Muchísimas gracias por comentar.
Recibe un saludo sincero
estimada poeta -LIORA
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